“La única razón de ser de un prostíbulo es la explotación sexual de las mujeres”

Lo dijo el intendente Raúl Jalil en relación al proyecto “Prostíbulos Cero” que impulsa la Municipalidad de la Capital y que esta semana cobró mayor repercusión.

POLITICA

"Los prostíbulos son los espacios físicos en los que recae la trata de personas para explotación sexual, y funcionan en muchos lugares de nuestro país e incluso aún en Catamarca habilitados como whiskerías, aunque nadie desconoce su verdadera actividad”, dijo Jalil.

El intendente recordó que la Ley Nacional de Profilaxis prohíbe los prostíbulos en nuestro país desde 1936, y que el Código Penal alberga la figura de promoción a la prostitución para los regentes de los prostíbulos, con penas que van de cuatro a seis años. "No podemos seguir naturalizando estas conductas, aunque hablar de esto sea incómodo. Hay que cambiar la mirada hacia la mujer y la educación que le damos a nuestros hijos varones”, reflexionó.

"El proyecto que impulsamos no pretende perseguir el trabajo sexual independiente, porque la prostitución por elección personal no está prohibida, pero si evitar que el estado siga promoviendo o haciendo la vista gorda a una actividad en la que otros utilizan el cuerpo de la mujer como mercancía, poniéndola en riesgo y denigrando su integridad física y psíquica”, aseguró.

"La trata de personas, algo de lo que por fin se está hablando y conociendo. Existe cuando se comprueba que una persona u organización esclaviza a otra mediante rapto o engaños para explotarla sexual o laboralmente. Esta explotación se desarrolla en los prostíbulos, por eso no podemos permitir como sociedad continuar en la hipocresía de nombrarlos como whiskerías. La única razón de ser de un prostíbulo es la explotación sexual de las mujeres”.

"El Código de Espectáculos Públicos que habilita a estos espacios en la ciudad, menciona que las mujeres "podrán alternar con los clientes”; creo que seguir fingiendo que no sabemos lo que pasa nos ubica como estado en un lugar deshonroso”.

"Los prostíbulos están prohibidos porque así se comprobase que no existe trata de personas, es decir que las personas están allí por su voluntad, está penada por la ley la explotación sexual”.

"El estado, como custodio o guarda de los derechos humanos, no puede avalar la existencia de lugares en los que se ejercen actividades íntimamente vinculadas a la violencia de género y a otros delitos”.

"Por otra parte, creo que el concepto de  libre elección está sujeto a que esa libre elección lo sea de verdad. Cuando en la mayoría de los casos se trata de mujeres que no tuvieron opciones de desarrollo, es tomar de manera muy liviana este análisis hablar de libre elección”.

"Lo que nos preocupa no es perseguir el trabajo sexual, si no la existencia de locales con mujeres sin ninguna alternativa de vida, que son explotadas por regentes que se llevan un porcentaje de su trabajo sexual. Eso es ser un proxeneta. Está penado por la ley, y no podemos permitir seguir avalando esos espacios. Paradójicamente, el sistema vigente persigue a la prostituta en las calles y no al proxeneta. Tenemos que atacar eso y no caer en falsos moralismos”.

Jalil informó que la próxima semana se enviará el proyecto al Concejo Deliberante y se pedirá su tratamiento en la legislatura para impulsar una ley provincial.

 

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