¿Unidad?

El proceso de unidad en el radicalismo se presenta complicado, por lo menos, cuando no imposible, sino, cómo se explica se sigan sumando reuniones en las que los boina blancas se unen, pero parece que no tanto, porque a la semana vuelven a necesitar otra reunión de unidad.

Castillo, Brizuela del Moral, Jalile y Guzman
POLITICA

Pero basta revisar el ADN de las palabras de los encendidos discursos que se pronuncian en esas reuniones cumbres para darse cuenta que la unidad de la que se tanto habla no es tal; es decir, en una actividad tan llena de eufemismo como es la política, donde muchas mentiras se disfrazan de verdad micrófono en la mano, cualquier análisis, como los de ADN, resultan implacables.

Por ejemplo el viernes, los máximos popes del radicalismo, más dos o tres extrapartidarios que todavía dicen conformar el FCS, se reunieron por enésima vez para abrazarse y mostrarse unidos. Allí, el ex gobernador Oscar Castillo dijo, pícaro como es, algo que demuestra que no hay, ni habrá, unidad.

Según trascendió, cuando hizo uso de la palabra le envió un mensaje a los intendentes del oficialismo radical: \"Hay intendentes nuestros que ganaron en marzo y perdieron en agosto. No pueden entrar a gobernar con una derrota en octubre”, sentenció.

Castillo en realidad desconfía de esos intendentes que ganaron en marzo y perdieron en agosto, y desconfía lo peor, que vuelvan a “autoflagelarse” en octubre, para congraciarse con el nuevo gobierno kirchnerista. Nadie sensato puede creer que a Castillo le importe la legitimidad de los intendentes radicales.

Pero si hay intendentes radicales que en defensa de su propio pellejo ganan o pierden elecciones, según la ocasión, aun a costa del candidato de su partido, Gustavo Jalile en este caso, quiere decir que el proceso de unidad esta complicado, solo por decir algo alentador.

 

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