Urbanc: “El laico bien formado trabaja por la paz y confiará siempre en el Señor”
En la sexta jornada de la novena en honor a Nuestra Madre del Valle, el jueves 4 de diciembre a las 21 horas, rindió su homenaje el ámbito estatal de la Cultura provincial, municipal y privado, Sociedad Argentina de Escritores (SADE), Junta de Estudios Históricos, SALAC, Damas Belgranianas, Instituto Sanmartiniano y de Cultura Hispánica, y demás instituciones culturales y artísticas, bibliotecas públicas y privadas.
En este día en que se reflexionó acerca de la de la
necesidad de una sólida formación doctrinal, filosófica, teológica, moral y
social de los laicos, a fin de poder comprender mejor su fe y su misión en el
mundo y en
Asimismo, enfatizó que "el que está bien formado tiene un
carácter firme, trabaja por la paz y confiará siempre en el Señor porque tiene
la certeza de que el Señor es
El valor de la formación
Mons. Urbanc instó a valorar la formación indicando que
"todo laico que menosprecia o minimiza su propia formación, es un insensato que
construye su vida y hace su camino de fe ‘sin ton ni son’ y es llevado por
cualquier viento de opiniones y ‘dimes y diretes’, haciendo de su existencia
algo volátil, insignificante, mezquino, absurdo y descomprometido”.
Los alumbrantes participaron en la proclamación de
Antes de la bendición
final, se leyeron dos estrofas de los Loores a
TEXTO COMPLETO DE
Queridos devotos y peregrinos:
En este sexto día de la novena en honor a nuestra Señora del Valle nos
hemos propuesto reflexionar acerca de la de la necesidad que tienen, ustedes
los fieles laicos, de una sólida formación doctrinal, filosófica, teológica,
moral y social a fin de poder comprender mejor su fe y su misión en el mundo
y en
A esta
celebración han sido invitados a participar hermanos que se ocupan del mundo de
la cultura, tanto a nivel provincial y municipal como privado (SADE, Junta de
estudios históricos, SALAC, Damas Belgranianas, Instituto Sanmartiniano,
Cultura hispánica). También miembros de Bibliotecas públicas y privadas.
Bienvenidos, que
Volviendo
al tema propuesto,
Porque toda carne es como hierba y toda su gloria como flor
del campo: la hierba se seca y su flor se marchita, pero
En la
primera lectura del profeta Isaías Dios nos asegura que si estamos
correctamente formados seremos como una ciudad amurallada, siendo Él mismo su
Guardián y Defensor (cf. 26,1).
Quien
tiene una sólida formación puede abrir las puertas de su mente y su corazón a
los demás sin temor y se mantendrá fiel a Dios, más aún, será de gran ayuda
para que también ellos accedan al reino de la verdad, el amor, la libertad y la
vida (cf. 26,2).
El que
está bien formado tiene un carácter firme, trabaja por la paz y confiará
siempre en el Señor porque tiene la certeza de que el Señor es
De allí
que un tal laico tendrá la seguridad de poder proclamar a los cuatro vientos y
de orar como el salmista que, "es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de
los hombres y que fiarse de los poderosos” (Sal 117,8-9).
El texto
del Evangelio no deja de ser menos severo cuando el mismo Jesús afirma sin
eufemismos: "No son los que me dicen: «Señor, Señor», los que entrarán en el
Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en
el cielo” (Mt 7,21).
Existe una
evidencia matemática que lo menos no puede dar lo más, o dicho de otra manera:
‘nadie da lo que no tiene’, que si bien es tan evidente, la inmensa mayoría de
los mortales hace caso omiso a esta verdad tan contundente… Y esto está en la
base de la formación. Es decir que, si uno quiere educar a otro, previamente
debe haberse preparado para poder servir de ayuda a otro.
Así es
como podemos entender la parábola de Jesús en el Evangelio, cuando dice que
"todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica,
puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron
las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron
la casa; pero ésta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al
contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un
hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se
precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se
derrumbó, y su ruina fue grande” (Mt 7,24-27).
Todo laico
que menosprecia o minimiza su propia formación, es un insensato que construye
su vida y hace su camino de fe ‘sin ton ni son’ y es llevado por cualquier
viento de opiniones y ‘dimes y diretes’, haciendo de su existencia algo
volátil, insignificante, mezquino, absurdo y descomprometido.
Por tanto, le pidamos a
¡¡¡Nuestra Madre del Valle!!! ¡¡¡Ruega por nosotros!!!