Venía todo bien, y Luján casi “pudre” todo
El fútbol en general está “bajo vigilancia” y “en observación” por la vuelta del público a las canchas, en medio de la pandemia por el Covid-19, que aún no fue desterrado; pero parece que algunos protagonistas de esa disciplina en la Liga Catamarqueña no lo entienden así.
La jornada sabatina venía concluyendo “prolijita”; la gente ingresó respetuosa al estadio “Malvinas Argentinas”, mostraba su certificado de vacuna y su DNI, y la policía cumplía con su cometido de prevención, sin que se provocara ningún altercado.
Con dos de las más nutridas y bullangueras hinchadas del fútbol capitalino: San Lorenzo de Alem y Policial, incluyendo la portación de enormes banderas, luego desplegadas a lo largo ambas tribunas populares.
Así, con mucha tranquilidad, se había desenvuelto todo, también en el sector de plateas, donde las parcialidades, aunque estaban distantes (San Lorenzo hacia el Sur y Policial hacia el Norte), compartían pasillos y lugares de tránsito común, como el acceso a los baños, por ejemplo.
Adentro, pese a que Policial ganaba 2 a 1 no se habían producido demasiados incidentes, y el referí Matías Salcedo venía “sacando” sin demasiadas dificultades el trámite del encuentro. Hasta que llegó una falta violenta de Martín Agüero, sancionada con expulsión para el atacante “azulgrana”, cuando su equipo pugnaba por el empate.
Incluyendo ese hecho, hasta ese instante –faltando pocos minutos- nadie imaginaba demasiados contratiempos hasta el pitazo final. Pero Walter Luján de San Lorenzo se empecinó en que así no fuera; primero le pegó sin pelota a un jugador adversario, y una vez que el árbitro le mostró justificadamente “la roja”, antes de marcharse de la cancha, lanzó un artero puntapié al futbolista rival, que seguía en el piso.
¡¡¡Hecatombe…!!!, manotazos, empujones, patadones al aire o al que se ponga delante de parte de ambos bandos. Ingreso de auxiliares para reconvenir al iracundo Luján para que cumpla con su decretado retiro del campo de juego; que motivó la también impresentable reacción de un plateista de Policial, que se acercó al sector de los túneles para increpar al expulsado.
Consecuencia –cantada-, de la platea “Santa” saltaron los hinchas “ocoteros” en defensa de su futbolista y casi se arma la de “San Quintín”, a no ser por la intervención de un oportuno grupo de Infantería, que apareció en auxilio de un solitario policía que por ese momento recorría el sector.
La trifulca, finalmente, se apaciguó, pero quedó “la mancha” que desparramó Luján con su empecinada inconducta y se trasladó rápidamente a las tribunas, donde ya no existió barbijo, distanciamientos y menos aislamiento, para advertir que el coronavirus todavía sigue entre nosotros.
Este lunes, la Liga Catamarqueña debe decidir la programación del superclásico entre este mismo y “calentito” San Lorenzo de Alem y Villa Cubas, para el viernes 8 o el lunes 11 de este mes, pero ahora con este “condicionante” o “interrogante” que abrió Luján a través de su comportamiento y se trasladó a los hinchas, empañando una tarde que venía “limpita”.
Ah…, y el Tribunal de Disciplina, seguramente, deberá meritar -como corresponde- el inoportuno desatino del jugador Walter Luján.
"Paco" Uriarte.