Volvieron las clases, y el caos en las calles
Acatada la conciliación obligatoria por parte de los gremios educativos, hoy la actividad fue normal en las escuelas catamarqueñas. Y por supuesto, el caos vehicular retornó a las calles céntricas en los horarios pico.
EDUCACIONALES
Lo llamativo del caso fue que, al menos en el ingreso del turno tarde, no hubo presencia de agentes de tránsito, con lo cual rigió la ley de la selva: ganó el más fuerte.
Y así fue: doble filas por todos lados, autos estacionados en puertas de garage y en lugares prohibidos, motos
zigzagueando, y mal humor y fastidio en el ambiente, conformaron la postal de una siesta caotica.
Como no podian faltar, los bocinazos se hicieron escuchar desde varias cuadras de distancia. Y lo mismo sucedió con alguno que otro insulto de parte de iracibles conductores que se vieron superados por semejante desorden.