El voto dividido que lleva a la derrota
Para cada elección, cualquier grupo político aplica determinadas estrategias. Para la reciente elección de renovación de autoridades del centro de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UNCA, los despachos oficiales apoyaron a dos de las tres listas que competían.
Aparentemente, los que se dicen oficialistas debían apoyar a la lista “Alianza de Derecho”, que nucleaba a distintos grupos pan-kirchneristas. Esa lista, a pesar del apoyo terminó en el último lugar con 97 votos.
Es que desde distintos despachos del oficialismo, y sus oficinas satélites en la Cámara de Diputados, se apoyó paralelamente, con becas y otros recursos, a la Unión de Estudiantes de Derecho (UED), que obtuvo 135 votos.
El proceso concluyó con el triunfo de la tercera lista en cuestión, la Franja Morada radical, que obtuvo solo 213 votos; es decir, que terminó beneficiándose de la división entre agrupaciones kirchneristas y peronistas.
En síntesis, cuando uno analiza las estrategias aplicadas por los despachos oficiales, que promueven el voto dividido, poniendo la atención más en la diferenciación entre unos y otros, antes que ganarle a la oposición radical, uno no puede más que pensar que las próximas elecciones, sean donde sean, en centros de estudiantes, el colegio de abogados o en la liga chacarera, el gobierno también las perdería.