Walter Olmos revive en las fotos de “Beto” Morales
Desde el jueves pasado y hasta el mismo día de la semana entrante, en el 1er. piso del Club Social “25 de Agosto”, en el centro de esta Capital, se exhibe la producción fotográfica del reportero gráfico y artista local Alberto “Beto” Morales, sobre el “Ayer, hoy y siempre... Walter Olmos”, un homenaje del conocido hombre de prensa hacia el recordado cantante cuartetero catamarqueño, a 10 años de su fallecimiento.
Los distintos pasajes de la vida íntima y artística de Walter Olmos aparecen en la muestra retrospectiva de Morales, que “cuenta” la niñez, los duros inicios y los tiempos en la cumbre del éxito que viviera el malogrado intérprete, fallecido trágicamente el 8 setiembre de 2002, a los 20 años de edad.
Las fotos repasan los comienzos con los “Bingos”, los instantes compartidos con su ídolo “El Potro” Rodrigo, también trágicamente desaparecido, al que luego sucediera artísticamente. Y Morales lo hace con una sensibilidad muy particular, porque lo conoció a Walter de sus días como “lustrabotas” y lo acompañó también en lo máximo de su esplendor, actuando en el mítico estadio Luna Park de Buenos Aires, el escenario que marca la definitiva consagración de cualquier artista. Y Olmos hasta allí había llegado. Además, de recorrer con su conjunto todos los escenarios del país, Walter había grabado tres discos: “A pura sangre”, “De Catamarca al mundo”, y “Locomotora.
La muestra se abrió con una masiva convocatoria de amigos y fanáticos del cantante evocado por Morales, donde también se presentó artísticamente Exequiel Olmos, quien sigue los pasos de su hermano Walter, y próximamente lanzará públicamente su carrera como intérprete solista del popular ritmo del cuarteto.
Más que justificada la motivación y excelente la forma de expresión demostrada por Morales, que seguramente generará la entusiasta adhesión de sus visitantes. Durante la inauguración “el Beto” estuvo acompañado por su hija Mara Jazmín, su hermana Rita y su ultima “chochera”, su nieto Mateo, entre otros familiares, además de colegas y una inmensa pléyade de amigos que supo cosechar en la vida y en su profesión.