Zitelli cobra $336.000 anuales a la OSEP

La semana anterior, el titular de la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP), el contador Julio Prieto, se refirió al incómodo funcionamiento del organismo en el local de calles Salta y Zurita.

OSEP
ECONOMIA

Dijo, entre otras cosas, que resulta totalmente inadecuado para responder a la dinámica de una obra social que ha crecido en forma impresionante. Por ello, precisamente, anheló que muy pronto pueda habilitarse la nueva sede, que se levanta en la avenida Presidente Castillo.

Por aparte, Prieto respondió a una pregunta sobre el costo de alquilar las oficinas, que asciende a la bonita suma de $28.000 mensuales. O sea $ 336.000 al año.

¿Saben los lectores quién cobra semejante cantidad de dinero por alquilar el local?

El empresario Silvestre Zitelli y lo hace desde hace 20 años, cuando ató el primer arreglo con el Frente Cívico, con el cual año a año, fue mejorando el precio hasta llegar a semejante desmesura.

Para que la gente tenga una idea del precio que pone Zitelli a sus cosas, simplemente decimos que un piso céntrico, de tres o cuatro ambientes, con dos baños, se está pagando de 2.000 a 2.500 pesos con mucha suerte y viento a favor.

Por supuesto que en todo esto tiene que ver El Ancasti, el diario que combate los negocios de particulares con el Estado. Claro que excluye al “independiente” patrón, que no solo consigue extraordinarias ganancias con la OSEP, sino también lo hace con los diferimientos impositivos, con los subsidios para huertas familiares como los que le regaló el “Gallo” Jalile, con la ayuda estatal para los olivareros, con los aportes del ministerio de Trabajo de la Nación para el pago de sus empleados gastronómicos, con los huéspedes que le manda el Estado para su Hotel, como lo hicieron siempre Genaro Collantes y más tarde su esposa Juana Fernández.

Como puede apreciarse no solo de la publicidad vive el hombre. Tiene múltiples negocios con el Estado, pero se autotitula independiente.  “Independiente Rivadavia de Mendoza”, podría decir en una de sus geniales salidas el amigo Osvaldo Cuchietti.

Podés leer también