"DEL ARBOL CAIDO TODOS HACEN LEÑA"

Los Dakar sudamericanos acumulan 3 muertos

Con el fallecimiento del Sr. Marcelo Reales en Catamarca, el Dakar tuvo el sino trágico que ya había dejado en sus dos competencias anteriores realizadas por Argentina.

domingo, 16 de enero de 2011 00:00
domingo, 16 de enero de 2011 00:00

Cuando aún estaba fresco el brillo de la primera largada de un Dakar en Buenos Aires, el segundo día de 2009, se supo de la desaparición del motociclista francés Pascal Terry.

Al corredor, de 49 años, lo encontraron un día después de su deceso en un campo de caldenes en la provincia de La Pampa, a unos 300 kilómetros de la ruta por la que transitaban los competidores.

La autopsia reveló que sufrió un edema pulmonar que derivó en un paro cardiorrespiratorio.

Un problema en el sistema de comunicación llevó a que la Gendarmería realizara rastreos una y otra vez hasta que lo hallaron en el campo junto a su motocicleta.

El comienzo de la segunda carrera por Argentina tuvo otra jornada de duelo con la muerte de una joven cordobesa, Natalia Sonia Gallardo.

La mujer, de 28 años y oriunda de Las Albahacas, había ido con su familia a presenciar el paso de las máquinas cuando fue embestida por la camioneta conducida por el piloto alemán Mirco Shultis en la zona de Alpa Corral.  

Marcelo Reales estaba haciendo su trabajo por una ruta por la que no transitaban los pilotos en velocidad pura cuando sufrió el choque de la Toyota Hilux piloteada por Eduardo Amor. Fue sacado lúcido del Rastrojero pero murió en el hospital de Tinogasta. Tres Dakar, tres muertes. Sencillamente terrible.

Lo consignado consta en Archivo, cosa que no ocurre en lo que se relaciona con las ediciones del primitivo Rally París-Dakar que se realizó en territorio africano durante muchos años. Existen versiones según las cuales, entre pilotos y público asistente, los muertos ascenderían a  una docena..

Lo cierto es que la cuota de fatalidad se halla presente en estos eventos y no faltan los medios periodísticos que se encargan  de magnificar las cosas, incrementando el tínte trágico de los accidentes.

Hay importantes medios nacionales que tienen Corresponsales en Catamarca. pero al parecer, sólo se ocupan de difundir noticias locales cuando se trata de hechos luctuosos o que sirven para ridiculizarnos. Nunca una noticia vinculada con lo cultural, lo deportivo o que tengan signo positivo o que resulte agradable.

En lugar de ello, cargan las tintas y se erigen –no pocas veces., en jueces ávidos de condenar anticipadamente a supuestos culpables.

Lo dijimos en edición anterior: no se trata de buscar culpables sino de sacar experiencia para que estas cosas no vuelvan a ocurrir.

Del correspondiente sumario surgirán los motivos por los cuales el Sr. Marcelo Reales había ingresado a la ruta con su Rastrojero. Otro tanto surgirá, supuestamente, con relación a la presencia del coche Nº 410 circulando en la Ruta 60.

Mientras tanto,  todo lo que se vincule con ese accidente debería tratarse con suma prudencia y no hacerle el juego a los detractores del Rally Dakar, que los tiene y están permanentemente al acecho para denostar la carrera más importante del mundo a la que le asignan efectos contrarios al medio ambiente.

De última, echemos un vistazo a los accidentes que se producen con la práctica de otros deportes y determinemos quién puede “arrojar la primera piedra” sin hacer “leña del árbol caído”.

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