Wilson Moreno (8’PT, de penal) y Gustavo “el Vica” Luján (21’PT) habían marcado para Policial en lo que ya se empezaba a festejar como una merecida victoria del “Matador”, hasta que por la irresponsabilidad de un hincha ubicado en el sector de la popular norte, donde se encontraba la parcialidad de La Tablada le puso fin a la alegría, y abrió un gran interrogante que ahora será resuelto lejos del estadio “Bicentenario” donde tuvo lujar el cotejo. Durante el partido había sido expulsado el defensor de “Poli”, Diego Balmaceda, por doble amonestación.
“Ahora volvimos a quedar en manos del Consejo Federal como en el 2008”, comentó lacónicamente el dirigente César Haddad, habitual asesor de Policial en la competencia “afista”, señalando que “el árbitro (Infante) nos informó que el partido fue suspendido cuando faltaban 10 segundos para la finalización”.
Cuando nada hacía prever incidentes, porque el partido había transcurrido en término de normalidad, el jugador Balmaceda cayó al piso sorpresivamente, acusando el golpe de un proyectil en una de sus piernas, y rápidamente fue asistido por los auxiliares de Peñarol, que de inmediato pidieron la camilla móvil para trasladarlo fuera de la cancha para una atención más específica.
Mientras el jugador era retirado, sin demasiadas muestras de dolor (foto), el árbitro Infante convocó a sus colaboradores Andrea Silvana Lotto y Williams Ricardo Abdala, y también al jefe del operativo de seguridad al centro del campo de juego, donde posteriormente fueron llamados los capitanes de ambos equipos para informarles que “el partido estaba suspendido”, como después señalaron mientras abandonaban la cancha.
Infante y sus asistentes, como los jugadores visitantes debieron salir custodiados por la policía, para evitar los efectos de la fuerte reacción que se generó en la platea, en tanto que el técnico “auriazul” Andrés Chazarrea y sus jugadores intentaban calmar los ánimos para evitar que los hechos pasen a mayores.
Para estas circunstancias, el Reglamento de Trasgresiones y Penas del CF prevé la aplicación del Art. 80, que en principio contempla “multa de dos a seis fechas, de valor entrada reales (precio de venta al público) de 50 a 500, según la gravedad del hecho, al club cuyos socios, parcialidad o público partidario ubicado en los sectores asignados a dicha institución, en oportunidad de partidos de división superior en certamen de cualquier categoría, que...a) Promuevan desórdenes, b) Arrojen cualquier clase de proyectiles o de otros elementos que se utilicen como tales, c) Agredan por cualquier medio al árbitro, árbitro asistente, asistente deportivo, personal técnico, jugadores o público en general, siempre que el hecho pueda atribuirse a una consecuencia inmediata de la disputa de aquél (se dispute o no el partido) o un partido anterior”.
Además de otros cuatro incisos, que no son del caso, la referida norma sancionatoria establece que “Si como consecuencia de los supuestos indicados anteriormente, u otra causa imputable, se impidiere la iniciación del encuentro o su prosecución, se aplicará al/los club/s responsables una deducción de 9 a 30 puntos acreditadas que sean las responsabilidades pertinentes, pudiendo decidirse la pérdida de la categoría o, incluso, la desafiliación por el término de un año con pérdida de la categoría”.
Finalmente, el Art. 80 del RTP señala que “No obstante lo dispuesto en los párrafos precedentes, el Tribunal de Disciplina podrá declarar perdido el partido al equipo del club responsable, o a los dos equipos si existiera culpa concurrente, cualquiera sea el tiempo jugado y la cantidad de goles señalados”, precisando que “Las sanciones previstas en este artículo, se aplicarán a cualquier hecho producido antes, durante o después del partido, dentro o fuera del estadio”.
Estos mismos equipos, Policial y Peñarol deben enfrentarse nuevamente este miércoles 24, a las 21.30 hs., en el estadio “Bicentenario”, por la 1ra. Eliminatoria de la Copa Argentina.
En las fotos, el abrazo de Chazarreta felicitando al “Vica” Luján por su gol, Balmaceda al ser retirado por la camilla móvil y el árbitro Infante al salir de la cancha custodiado por la policía.