Los responsables del sorteo fueron los dirigentes Juan Carlos Sarmiento del Club Social San Antonio y Marcelo Yacante de Villa Dolores, asistidos entre otros por Octavio Gutiérrez y Guillermo Collantes del Ateneo Mariano Moreno, Ramón Tula de La Carrera, Walter Lauro Chazarreta de Sumalao, José Sachetti de Los Sureños, Mario Chazarreta de La Merced, Rafael Luján de San Martín de El Bañado y Luis Maturano de Obreros de San Isidro. Igualmente, directivos liguistas y delegados de las distintas entidades afiliadas estuvieron involucrados en otras tareas relacionadas con el evento, que “superó todas las expectativas”, insistieron los dirigentes.
Tan entusiasmados quedaron los chacareros, que ya anunciaron la realización de un nuevo Bingo para el 18 de noviembre venidero, “seguramente con algunas novedades y otros atractivos”, comentaron.
Este Gran Bingo de la Liga Chacarera de Fútbol y el Club Villa Dolores, tal su denominación en los respectivos cartones, tenía un costo de 20 pesos por número, y distribuyó premios de 1.000 pesos en la primera jugada, 1.500 en la segunda, 2.000 en la tercera, 2.500 en la cuarta y 10.000 pesos en el estímulo mayor de la quinta y última apuesta.
El ganador del premio mayor fue el Sr. Alejandro Barrera, de Valle Viejo, mientras que entre otros de los favorecidos hubo gente de Villa Parque Chacabuco, de Los Altos, de La Merced y de Huillapima, respectivamente.
Los 10 mil pesos fueron depositados en las manos del feliz ganador por parte del presidente del Club La Carrera, Ramón Tula, previa verificación de los números favorecidos y la firma del recibo correspondiente, ante representantes del público y referentes del fútbol de Las Chacras.
Al margen de los ingresos proporcionales por la venta de los cartones, los clubes tuvieron a su disposición distintos puestos de venta, en los que se ofrecía todo tipo de comidas y bebidas sin alcohol, y cuyas recaudaciones fueron para su exclusivo beneficio.
Una grata sorpresa, para los organizadores y para el púbico en general, que pudo disfrutar de una jornada de recreación, la que se extendió entre las 16 y las 21 hs., sin que hubiera que lamentar el más mínimo desorden. Y por cierto se cumplió con el objetivo originario de la Liga y los clubes, que de esta forma podrán acercar un nuevo y genuino aporte a las -casi siempre- deprimidas arcas. En buena hora.