miércoles, 28 de noviembre de 2012
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Con este calor, la siesta catamarqueña fue un horno, y se pudo observar las calles casi vacías de gente, que optó por recluirse en sus casas y refugiarse en los acondicionadores de aire para superar la tarde.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, para mañana, el viernes y el sábado se espera un leve descenso de la temperatura, y la llegada de algunas lluvias o chaparrones.