A pesar que Policial es uno de los equipos más representativos de Catamarca, no hay que negar la crisis institucional que está atravesando y que se reflejan inevitablemente en los resultados deportivos.
Ayer enfrentaba al puntero de la zona 8, Atlético Concepción, y era una importante oportunidad para llegar a la cima de la tabla de posiciones. Sin embargo, increíblemente perdió un partido que podría haber sido favorable, si los jugadores hubieran estado concentrados en el campo de juego.
Primero vamos al desarrollo del partido para luego comentar sobre la crisis entre dirigentes y jugadores.
El xeneixe de La Tablada arrancó bien los primeros minutos de juego, con algunas ocasiones de gol que no fueron convertidas por los delanteros. Una del “Pica” Fernández que se la picó al arquero fue salvada en la línea por uno de los defensores tucumanos.
Sin embargo, la distracción de la defensa de “Poli” hizo que a los 15 minutos de la primera parte se pusiera en desventaja tras un pelotazo que dejó solo al delantero tucumano Villafañe y la mandó a la red.
Pasada la media hora de juego, el árbitro sanciona un penal para Policial que minutos más tarde convirtió Wilson Moreno, que marcó su quinto gol en el torneo.
Ya comenzada la segunda mitad, Policial no podía quebrar el empate, pero a los 40 minutos del complemento “Gaucho” Robles le dio el triunfo a los tucumanos que se afianzan en la cima de la tabla de posiciones.
Esta derrota por 2 a 1 dejó en el camino el invicto que los xeneixes tenían como locales y también dejó al desnudo los problemas que existen desde hace varios días entre dirigentes y el plantel, quienes exigen desde hace tiempo que se les abone la deuda. Solo recibieron promesas, pero todavía deben hacer efectivo el pago de un mes.
Por esta deuda, los jugadores no concentraron para el partido frente a Atlético Concepción, como tampoco habían concentrado para el partido contra Villa Cubas.
Al término del partido, el vestuario local era una caldera. Los gritos y enfrentamientos entre jugadores y el presidente de la institución se escuchaban a quien estuviera en las afueras. Esta situación sorprendió a más de uno, debido a que los trapitos sucios se limpian en casa, pero ellos eligieron sacar los trapitos al sol.
Esos trapitos que eran previsibles que aparecieran si los dirigentes no cumplían con la deuda; y no cumplieron.
Uno de los jugadores del platel dijo que algunos de sus compañeros no tienen botines para entrenar ni para jugar, sumado a la deuda que mantiene el club con ellos. Ante este panorama, el jugador deslizó que “hasta acá llegamos, explotó todo”, muy enojado con la dirigencia.
También se supo que algunos jugadores estarían pidiendo el pase porque la situación no da para más. No quieren seguir en Policial.
Todo un escenario de novela futbolística, un vestuario que se transformó en un ring, y enfrentamientos entre dirigentes y jugadores; en el medio el DT Ángel Bernuncio. Un cabaret, al mejor estilo xeneixe.