Si bien es cierto el arranque fue complicado, sobre todo por la ansiedad de quienes esperan comprar un ticket habiendo pasado toda la noche en las adyacencias de la cancha, la venta de entradas se cumple con relativa tranquilidad.
Las plateas techadas a 200 pesos y las plateas descubiertas a 130 se venden en el sector central del estadio; en tanto que las populares a 80 pesos se expenden en los laterales que corresponden a las tribunas norte o sur, según de la ubicación que se trate para ocupar mañana.
Las entradas para discapacitados serán entregadas mañana domingo, entre las 8.30 a 10.30 hs., en el estadio Polideportivo “Fray Mamerto Esquiú”, de la Capital.
Mientras, existe una discreta guardia a cargo de efectivos de Infantería de la Policía Provincial; en tanto que personal y ambulancias del SAME, se encuentran en el lugar cumpliendo tareas de prevención.
La pintura del momento muestra la impaciencia de aquellos que están ante la inminencia de alcanzar el objetivo de conseguir la entrada tan anhelada para Boca-Merlo, y la expectante vigilia para y evitar a los “avivados” de siempre que pugnan “distraídamente” por “colarse” en la paciente fila de los más perseverantes.
Y aunque todavía no hay noticias de la reventa de entradas, lo que cunde en estos instantes es la venta de los puestos en las respectivas filas ante las boleterías, que en algunos casos se están ofreciendo 100 pesos. Por lo visto, a la hora de algún rebusque, el ingenio puede superar los más impensados límites, sobre todo el de la paciencia.