En un sábado infartante, el equipo “millonario” y Quilmes subieron a primera división; Central e Instituto perdieron y disputarán la promoción; David Trezeguet con dos goles y Rogelio Funes Mori, en las dos asistencias, fueron las figura de la definición.
River volvió a ser de Primera, logrando el ascenso tan esperado, en el Monumental, que abrió una fiesta que inmediatamente se extendió al resto del país. Catamarca no fue la excepción, ya que los riverplatenses “catuchos”, que se mostraron en gran número, se concentraron en la Plaza 25 de Mayo y el Paseo de la Fe, frente a la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle (fotos) haciendo flamear cientos de banderas “rojiblancas”. La algarabía se prolongó más tarde en extensas caravanas, hacia distintos puntos de la Capital, como a zonas de Las Chacras.
Bombas de estruendo, bocinazos y distintas manifestaciones de alegría se apoderaron también de los sitios donde habitualmente recalan los futbolistas veteranos, que después de sus compromisos por su liga se convocaron en distintos bares para seguir las alternativas de la expectante definición del campeonato en la B Nacional. Por supuesto, los riverplatenses exteriorizaron con diferentes modos sus festejos, además de los consabidos y más que nunca justificados brindis.
Después de un año les llegó el desahogo esperado. Allá lejos, en su estadio, el equipo de Almeyda no había jugado bien. Pero eso poco importa ahora: River venció por 2 a 0 a Almirante Brown, con tantos de Trezeguet, y cumplió con su parte.
Matías Almeyda, el técnico que asumió tras descender como jugador, se abrazó en un llanto con su colaborador Gabriel Amato, para luego ser levantado por jugadores y parte del público que se metió en el campo de juego. La mayoría del público celebró la vuelta a Primera revoleando banderas y remeras blancas y rojas. Y Catamarca no estuvo ajena de esta fiesta del fútbol.