Sin exageración, la actuación del novel “soplapitos” puede calificarse con un “aprobado”, ya que respondió con seguridad y equilibrio ante cada circunstancia que debió juzgar. La más difícil, tal vez, la decisión de expulsar al entrenador de Policial, Marcelo Mendoza, quien exageraba en las protestas y hasta llegó a la falta de respeto hacia el referí.
“Sos impresentable, Guido…”, vociferó el “Chaqueño” desde su “corralito” frente al banco “auriazul”. Medina, que lo escuchó porque estaba a unos diez metros, dejó seguir la jugada, y cuando se detuvo la acción, sin más trámite, ni consultar con sus asistentes, desde el área Norte se dirigió al DT “matador” señalándole el camino de los vestuarios. Mendoza ensayó una mínima reacción, pero sabedor de su equívoco dejó el campo de juego.
Entre sus fallos, sobre el final, le anuló un gol a Policial, que no mereció mayores reproches, porque Jerónimo Toledo le había señalado la posición adelantada de dos jugadores del “Matador”; y sobrellevó con tranquilidad dos momentos difíciles del encuentro, en que debió lidiar con los energúmenos de siempre, que desde la parcialidad “ocotera” se habían trepado al alambrado olímpico.
Moderando su estilo a veces ostentoso, pero siguiendo el juego bien de cerca, Guido Medina cumplió de acuerdo a las circunstancias, bien respaldado por sus jerarquizados asistentes, el mencionado Toledo y Claudio Orellana. En definitiva, “aprobado”, y el crédito penamente abierto para este nuevo joven representante del referato catamarqueño.