La funcionaria, que actuó en forma conjunta con personal de la Secretaría del Ambiente y de la Policía de la Provincia, dispuso la clausura y el secuestro de los animales en virtud de la vigencia de la ordenanza municipal Nro. 970 del año 2008, que impide los espectáculos públicos en vivo con la utilización de animales, y lo normado a través de decreto provincial Nro. 1.064, que adhieren las normativas nacionales de protección de la fauna y faculta como órgano de aplicación al mencionado organismo provincial.
Durante la inspección realizada en el lugar, la Dra. Musri, advirtió la falta de documentación que determinara la propiedad y tenencia de los animales, los que además se encontraban enjaulados, en pésimas condiciones de salubridad, y en algunos casos recibiendo a pleno los rayos del sol, con temperaturas cercanas a los 40°C, y sin agua ni alimentación.
Tales circunstancias habían sido denunciadas previamente por la presidenta de la Asociación “Nosotros los Animales”, que encabeza Liliana Tula.
En el predio, se encontraban 9 tigres de bengala, 2 leones africanos, 3 osos pardos, 4 ponis, además de zorros, loros, gallinas, y otras aves de corral, entre distintas especies.
Debido a las irregularidades detectadas, la jueza de faltas actuante dispuso que los animales selváticos sean puestos en cuarentena hasta tantos se compruebe su estado sanitario, decidiéndose que los equipos sean ubicados en la Dirección de Bomberos de la provincia, y tanto los zorros y como loros sean devueltos a su hábitat natural.
La Dra. Musri indicó además que “los propietarios del circo, en ningún momento, iniciaron los trámites para la habilitación comercial de este tipo de espectáculos”, remarcando que “de todos modos, está total y expresamente prohibido todo espectáculo que involucre la explotación de animales”.
Por su parte, el propietario del circo, Daniel Ángel Giorbandi, comentó sorprendido que “esto es la primera vez que nos pasa en Valle Viejo”, admitiendo que “antes, nunca nos había exigido nada, ni nos había hecho saber de la existencia de esta ordenanza”, que impide la realización de espectáculos explotando a animales.