Quiroga padre, ex futbolista y también árbitro de fútbol, comentó a “Tinogasta es noticia” que "hace dos semanas viajé con mi hijo, y apenas llegamos nos encontramos con el primer problema: no había lugar para él en el albergue de Boca, cuando ellos (por los observadores “xeneizes” que lo convocaron) se habían comprometido a brindarle alojamiento, comida y estudio”.
Pero ahí no terminaron las penurias de Bruno. “Posteriormente, cuando se presentó para el primer entrenamiento –siguió su papá- no le dieron ropa de entrenamiento porque para él no había…”, comentando que “nosotros llegamos un martes y lo mismo pasó el miércoles y el jueves”.
Después relató que "nos propusieron que yo le consiguiera alojamiento en algún lugar y que todos los días fuera a entrenar, pero ya con tantos malos tratos recibidos y hasta considerando la discriminación que Bruno estaba sufriendo, no lo podía dejar abandonado para que siga así…", lamentó Quiroga.
“Mi hijo estaba muy ilusionado con esta oportunidad que se le había dado –continuó-, pero hoy se encuentra muy decepcionado con lo que le pasó, y no quiere ir más a ningún lado, no quiere jugar en ninguna institución”, preguntándose “¿por qué ilusionaron y engañaron a mi hijo de esta forma?”, y siguió: “Se suponía que era algo serio; es Boca, no un club cualquiera, por eso lamento tanto que le hayan hecho esto a Bruno. Jugaron con él, eso es lo que más lamento y repudio".
A su regreso de Buenos Aires, Bruno Quiroga recibió propuestas para sumarse a otros clubes porteños, como Huracán y Almirante Brown, pero ya no quiere volver. “Les agradecí, pero mi hijo está tan dolido y agraviado por lo que le pasó en Boca, que no quiere viajar más, ni participar en ninguna otra prueba. Personalmente, como toda mi familia, sentimos muchísimo esto que pasó, porque era el futuro para él y Boca Juniors le cortó la carrera deportiva y terminó con la vida futbolística de mi hijo", sentenció dolido Daniel Quiroga.
El pibe tinogasteño, que es hincha fanático de Boca, había sido seleccionado el año pasado por observadores del club de La Ribera, durante una prueba realizada en Fiambalá y posteriormente viajó en dos oportunidades a Buenos Aires, donde fue sometido a nuevos exámenes, que superó positivamente. Siendo el único tinogasteño que había resultado aprobado, Bruno viajó en enero pasado para sumarse a las inferiores de Boca, pero lamentablemente ocurrió lo menos esperado y, desilusionado, regresó a su Tinogasta natal.
Una historia triste, de las tantas que seguramente deben sufrir los pibes ilusionados con un destino futbolístico, pero que en el caso de Bruno, esperemos le sirva para fortalecerlo en sus convicciones y, sobre todo, en el amor incomparable de sus padres, quienes siempre estarán para contenerlo y sostenerlo más allá de todas las adversidades que puedan presetarsele en la vida.