Según trascendió extraoficialmente tras la reunión de los presidentes de los clubes afiliados con la comisión directiva de la Liga Catamarqueña, encabezada por su titular, José Manuel Zurita, la Municipalidad de la Capital ofrecería unos 15 millones de pesos, aproximadamente, más la construcción de dos canchas para la práctica del fútbol a nivel oficial, a localizar en los sectores Norte y Sur de la ciudad, y cedería un inmueble ubicado en la céntrica esquina de Rojas y Rivadavia (actuales oficinas de Tránsito), para el eventual funcionamiento de la sede social y desenvolvimiento de las actividades administrativas e institucionales de la entidad madre del balompié capitalino.
Trasmitida la inquietud del municipio, los clubes deberán ahora responder por escrito acerca de sus respectivas opiniones y consideraciones sobre el particular, para brindar una respuesta unificada a las autoridades municipales.
A partir de esta novedad comenzaron a surgir las más dispares variantes, y especulaciones inmobiliarias incluidas, sobre las probabilidades para efectivizar la transacción propuesta, que van desde la distribución del monto en efectivo en forma igualitaria entre las 15 entidades adheridas, a un reparto pero con preeminencia para los clubes de mayor antigüedad. Esto significaría una posición más ventajosa de los clubes con más tiempo en la Liga Catamarqueña, por caso Sarmiento, Defensores del Norte, Vélez Sarsfield, Villa Cubas o San Lorenzo de Alem, por ejemplo, por sobre los más novatos como Salta Central, Ferrocarriles de Chumbicha o Rivadavia de Huillapima, entre los de más cercanas afiliaciones.
De todos modos estas son especulaciones sobre hipotéticos trascendidos acerca de una circunstancia que recién comienza, y cuyas precisiones podrán ir develándose tras la próxima reunión de los presidentes de clubes con la dirigencia liguista, habitualmente durante la primera semana hábil de cada mes, en este caso de diciembre.
Mientras tanto, el interés fue demostrado y la oferta está hecha, aunque apenas se conozcan algunos detalles superficiales. A todo esto, ya son numerosas las opiniones a favor de que la operación se materialice, en particular de parte de los sufridos vecinos del estadio liguista, en muchas ocasiones directos damnificados por los desmanes y incidentes -no en pocas veces violentos contra viviendas y vehículos de las adyacencias-, que habitualmente se generan en torno de los espectáculos futbolísticos en la vieja cancha "Norteña”.
Será nomás cuestión de esperar, pero la operación está en marcha.