"Hay que llenar el tanque de energía, que a veces se vacía. Tengo que pensar si estoy en condiciones de dar el 100%, que es lo que le pido a los jugadores”. La frase pertenece a Alejandro Sabella ni bien pisó suelo argentino luego de la final perdida en el Mundial. Desde la llegada, Pachorra sembró la duda, la cual estuvo más cerca del no seguir al continuar en el cargo. La decisión está tomada. Pachorra le comunicó a Julio Grondona la determinación de terminar el ciclo en el banco de la Selección, y se haría oficial en el Comité Ejecutivo de la AFA.
Esa
falta de energía, más la necesidad de un descanso fueron las causas de
la resolución final. Para Sabella, el ciclo llegó a un techo y la vara
quedó bien alta (superarla sería ser campeón en Rusia 2018). Además, su
idea es tener un proyecto en un club, en el día a día, que es lo que más
le gusta. Igualmente, en la decisión no pesó una oferta de un club de
Europa -se mencionó al Monaco- ni la búsqueda de mejorar su contrato con
la AFA -su paga no es de DT finalista de Mundial aunque fue mejorada
dos veces-. Julio buscó convencerlo, pero no pudo. Eugenio López, el
representante del entrenador, había adelantado el final justo antes de
la final en el Maracaná.
La reunión entre el DT y el presidente
de la AFA se fue posponiendo, pero la comunicación no, por lo que
Grondona ya sabe que deberá buscar reemplazante. Ahí aparece la
reacción, ya que la Selección tiene un amistoso que tomó fuerza ya que
será contra Alemania, el 3 de septiembre en Düsseldorf. Además, el año
que viene está la Copa América en Chile y el comienzo de las
Eliminatorias. Por eso, los nombres ya están en las manos de Don Julio:
Martino, Pekerman y Simeone pican en punta; Russo y Pellegrino son
opciones.
Los números de Sabella en la Selección: dirigió 41 partidos, ganó 26 y sólo perdió 5. Hay diez empates. Pocas derrotas, pero una que duele mucho... Por los puntos, consiguió el 69,5% de efectividad.