Este lunes, las motos cumplirán la segunda parte de la etapa maratón para motos y "cuatris”, entre Uyuni e Iquique, mientras que autos y camiones tendrán finalmente su día de descanso.
Mientras tanto, sigue los ecos del día histórico vivido ayer, cuando en Bolivia comenzó bien temprano su segunda jornada del Dakar 2015 con la despedida de los autos en el impresionante Salar de Uyuni y por la tarde recibirá a las motos y quads, después de su jornada de descanso.
Para cumplir con un viejo anhelo del presidente Evo Morales y de los organizadores, que se frustró el año pasado, los coches lograron marcar su partida de su octava etapa desde el Salar de Uyuni, la reserva de litio más grande del mundo.
Una verdadera multitud tomó las carreteras desde la madrugada para elegir el mejor sitio para ver la partida de los autos, que se hicieron en grupos de cincos en línea recta.
El propio presidente Evo Morales se dio el gusto de dar la salida a la tercera serie, con una bandera de Bolivia.
Una fiesta popular se montó apenas pasado el hotel de sal, donde se montó un podio para marcar el lugar de regreso de los coches en su etapa maratón, con un total de 806 kilómetros hasta el campamento de la ciudad chilena de Iquique.
Las motos y los cuadriciclos retomaron ayer su actividad tras la jornada de descanso del sábado, en el inicio de la séptima etapa, la ida de la maratón, hasta Uyuni con un total de 808 kilómetros.
De esta manera, se vuelve a retomar la disputa española entre el líder Joan Barreda (Honda) y su escolta Marc Coma (KTM), con una ventaja de doce minutos y 18 segundos para el primero.
En cuadriciclos, el polaco Rafal Sonik buscará mantener su ventaja sobre sus perseguidores sudamericanos, el chileno Ignacio Casale que está a veinte minutos y cuatro segundos, y el uruguayo Sergio Lafuente, distante a treinta minutos y cincuenta segundos del líder.
En cuarto lugar y como mejor argentino figura el cordobés Jeremías González Ferioli, que sueña con subirse al podio.