¿Cuánto podrá influir en Boca la derrota
ante Racing, que generó la demora en una consagración que ya estaba planeada
para el pasado domingo? Más allá que la pregunta sólo puede tener una respuesta
certera tras el próximo compromiso por el torneo local (dentro de dos semanas,
frente a Tigre), hay otro tema que generó malestar.
Esto se encuentra relacionado a las
declaraciones que Carlos Tevez, el máximo referente de este plantel, realizó
tras dicha caída, en pleno campo de juego del 'Cilindro'. Allí, el delantero
fue categórico y disparó con munición gruesa: "Me voy caliente porque creo
que de una vez por todas tenemos que crecer y no jugar estos partidos así. De una
vez por todas hay que crecer porque no podemos quedar con nueve en un encuentro
como éste. Es fundamental tener 11 en cancha. Después te pueden superar, pero
creo que hay que mejorar esas cosas".
Desde ese mismo momento, se comenzó a
especular y analizar cómo le podía caer estas declaraciones al plantel. Y la
respuesta llegó en el segundo día de entrenamiento tras dicha derrota y en la
previa al compromiso del viernes ante Lanús, válido por la Semifinal de la Copa
Argentina (se jugará en San Juan, desde las 19).
¿Qué fue lo que sucedió? Antes que el
plantel salga a la cancha del Complejo 'Pedro Pompilio' para llevar a cabo su
día de trabajo, hubo una reunión en le vestuario. Allí, entre otros temas, se
habló de la expresión que había tenido Tevez. En ese momento, el delantero tomó
la palabra y ratificó lo dicho. Ante esto, el que inmediatamente le respondió
fue Agustín Orion, quien le hizo saber su malestar por haberlo hecho público
antes de comentarlo en la interna.
A partir de esto, hubo un intercambio de
palabras entre los dos protagonistas. Es decir, una pequeña discusión. Pero no
pasó de esto. Con el paso de los minutos, el tenso clima se fue disolviendo y
los futbolistas terminaron con su preparación para arrancar la práctica.
No volvió el "cabaret", pero sí
existe un cortocircuito entre dos referentes importantes del plantel que
conduce Rodolfo Arruabarrena. ¿Podrá atentar contra una posible consagración?
Sólo el tiempo tiene la respuesta...