Los goleadores del equipo riverplatense
fueron el volante uruguayo Carlos Sánchez (PT 19min y ST 40min) y el
mediocampista Leonardo Pisculichi, de tiro libre, (ST 40min). El volante
Maranhao (PT 36min) descontó para los visitantes en el encuentro que fue
controlado por el uruguayo Jonathan Fuentes.
El equipo de Marcelo Gallardo, que mejoró
su nivel en relación a lo que ofrece en el torneo local, definirá la serie el
próximo miércoles a las 21, hora argentina, en Chapecó, estado de Santa
Catarina, y con perder 1-0 avanzará a las semifinales de la Copa Sudamericana
2015.
River fue dominador claro en la primera
parte por rapidez y agresividad en ataque. Al equipo de Gallardo le costó
entrar en juego, pero de a poco, y mediante la pelota parada, metió al rival en
su campo. A partir de los 15 minutos, con los anticipos en el medio y con Luis
González como generador de juego junto a algunas apariciones de Leonardo
Pisculichi, comenzó a inclinar la balanza a su favor.
El gol se produjo con una jugada del
defensor Milton Casco, en pared incluída con 'Lucho' González, cuya escalada
generó el centro al ras del piso que conectó Sánchez con un remate preciso al
ángulo inferior derecho del arquero Danilo, dubitativo en los centros que envió
el 'Millo' en jugadas previas.
Con Sánchez enchufado, González y
Pisculichi participativos, Matías Kranevitter impasable, a River solo le faltó
que Mora y especialmente Sebastián Driussi entraran en sintonía para aumentar
la ventaja.
River pudo haber ampliado el marcador
cuando Pisculichi recibió de Rodrigo Mora, quien ofició de pivote, pero su
remate, que tenía destino de gol como aquella noche ante Boca en las
semifinales de la edición anterior, dio en un defensor brasileño y se perdió al
córner (35min).
Chapecoense, un equipo limitado en
jerarquía y técnica, era superado por River en toda la cancha, pero un error en
cadena de la defensa 'millonaria' le sirvió un empate impensado. El colombiano
Éder Álvarez Balanta, de flojo partido, falló en el despeje fuera del área,
Casco no pudo con Wiliam Barbio y éste habilitó a Maranhao, quien le ganó la
espalda a Jonatan Maidana y definió de caño ante la salida de Marcelo Barovero.
La sorpresa se apoderó en la templada noche y los hinchas de River se miraron
incrédulos.
A River le costó volver al partido y en la
segunda parte, con el correr de los minutos, recuperó protagonismo, pero aún
sin buen juego como en el primer tiempo, tuvo el segundo con el remate de
Maidana, tras tiro libre de Pisculichi, que pegó en el palo derecho (14min).
Sin embargo, Pisculichi apareció cuando
River más lo necesitaba y como en los partidos decisivos del año pasado en este
mismo certamen, apeló a su notable pegada. A los 17 minutos, de tiro libre, con
pie izquierdo en una posición más apropiada para un diestro, sacó un remate que
se clavó en el ángulo superior derecho del sorprendido Danilo que alcanzó a
rasguñar el balón.
Con el ingreso del uruguayo Tabaré Viudez, por un fatigado Luis González, River ganó en rapidez y profundidad en ataque y sometió a Chapecoense otra vez, pero por momentos volvió a exhibir fallas en defensa.
A cinco minutos del final, cuando River se
chocaba consigo mismo, con sus falencias en las creaciones y el reloj, encontró
el gol con una serie de rebotes del inseguro Danilo. El mérito estuvo en
Driussi, quien peleó una pelota que parecía perdida y se la cedió a Sánchez, la
figura de la noche, que solo la empujó a la red para tranquilidad y regocijo de
la multitud en el Monumental.
Driussi pudo haber aumentado la ventaja a
un minuto del final, pero el cansancio le pasó factura para definir con
claridad de cara a Danilo.
El público aplaudió al equipo, de buen pasar en el ámbito 'copero' y no así en el torneo local, porque mejoró la cuota de gol y le transmitió la seguridad de una serie que no se le puede escapar, más allá del tanto que anotó Chapecoense. Además, sumó su séptimo triunfo consecutivo en la Copa Sudamericana.