Agustín Orión y Daniel Díaz, dos símbolos
de este Boca campeón 2015, uno discutido más afuera que dentro del campo y el
otro, capitán que condujo el barco en los tiempos de tormenta, fueron después
de Carlos Tevez los puntales indispensables en la campaña consagratoria.
"Agustín despierta afectos y odios por
su forma de ser", dijo varias veces el entrenador Rodolfo Arruabarrena del
arquero que empezó su carrera en San Lorenzo, paso por Estudiantes y que llegó
a Boca en 2011.
"El Cata es nuestro baluarte defensivo.
Es clave por lo que representa en el vestuario y en la cancha", comentó el
'Vasco' sobre el zaguero central que dio sus primeros pasos en Rosario Central.
Los dos tienen trayectoria larga y en otros
clubes, pero por personalidad y liderazgo parece que hubiesen tenido la
camiseta de Boca puesta desde la cuna.
Agustín Orión, con 34 años, inició su
carrera en el 2002 en San Lorenzo, donde logró de la mano del técnico Ramón
Diaz el torneo Clausura 2007. Luego pasó a Estudiantes de La Plata y se corono
campeón en el torneo Apertura 2010 en aquel recordado equipo dirigido por
Alejandro Sabella.
En el 2011 con Julio César Falcioni como
técnico llegó a Boca y en el torneo Apertura de ese año dio la última vuelta
con la azul y oro antes de este título del 2015.
El 'Cata' hizo sus "primeras
armas" en Rosario Central, donde debuto en 1999, luego paso por Cruz Azul
(2003-4) y Colón de Santa Fe (2004-5) para llegar a Boca en el 2005 hasta el
2007.
En dos años logro 6 títulos: el torneo
Apertura 2005, la Recopa Sudamericana 2005, la Copa Sudamericana 2005, el
torneo Clausura 2006, la Recopa Sudamericana 2006 y la Copa Libertadores 2007.
Después paso por el Getafe y el Atlético de
Madrid para de la mano de Carlos Bianchi regresar a Boca en el torneo Apertura 2013.
Fueron herederos de manejar el vestuario
post Riquelme. Uno (Díaz) amigo del ex ídolo de Boca, el otro (Orión)
distanciado del '10'.
Los que conocen los rincones del predio
Pedro Pompilio por dentro dicen que son distintos. Que muchas veces hubo roces
entre ellos. Que el tema Román dividió las aguas y que la herencia de la
capitanía era un botín apetecido por ambos.
Pero desde que llegó Rodolfo Arruabarrena
empezaron a unirse por el bien del grupo, teniendo de laderos a caciques de la
talla de Fernando Gago primero y Tevez, después.
Los dos coinciden en la importancia del
entrenador para tener un plantel más unido sin tantas diferencias lógicas en un
mundo como el de Boca. Por eso ambos salieron en los últimos días a reclamar la
continuidad del Vasco más allá de este año y resaltaron la parte humana del
técnico y su importancia en los detalles de estar siempre cerca del jugador.
En la cancha tuvieron presencia distinta en la campaña por el título, pero en mayor o menor medida resultaron claves en la hora de las definiciones.