"El objetivo era poder jugar la final
y siento satisfacción por haberlo cumplido. No fue fácil, hubo mucha ansiedad y
nervios, y además enfrentamos a un buen rival que venía con más ritmo de
partidos que nosotros", analizó el "Muñeco" Gallardo en diálogo
con la prensa, poco después del triunfo sobre el Sanfrecce nipón.
River superó al Sanfrecce Hiroshima por 1 a
0 con un gol de cabeza anotado por el santiagueño Lucas Alario y avanzó a la
final del Mundial de Clubes, instancia en la que enfrentará el domingo al
vencedor del cruce que animarán mañana el gran favorito, el Barcelona de España,
y el Guangzhou de China.
"Lo que viene es hermoso, lo vamos a
disfrutar", reconoció Gallardo, quien descuenta que el rival en la final
será el Barcelona de Messi, el uruguayo Luis Suárez, el español Andrés Iniesta
y el santafesino Javier Mascherano, que tiene lesionado al crack brasileño
Neymar.
El entrenador, quien alcanzó en Japón la
quinta final a nivel internacional (de las cuales ya ganó cuatro), analizó por
último los cambios que efectuó en el segundo tiempo, cuando dispuso los
ingresos de Luis "Lucho" González y Tabaré Viudez por Leonardo Ponzio
y Leonardo Pisculichi, y River mejoró su juego.
"Con 'Lucho' busqué tener más le pelota y mayor claridad, mientras que con Tabaré la intención fue cambiar el ritmo y tener mayor peso ofensivo", concluyó Gallardo.