La
justicia suiza confirmó la detención de los dos dirigentes del fútbol, que
fueron arrestados en un hotel de lujo de Zúrich a solicitud de un tribunal de
los Estados Unidos, que pidió su extradición.
A Napout y Banegas se les imputa haber
aceptado sobornos por varios millones de dólares y, al parecer, en este caso no
están implicados funcionarios europeos.
La FIFA informó en un comunicado que tiene
"conocimiento de las acciones que fueron llevadas a cabo hoy por el
Departamento de Justicia de Estados Unidos".
Previamente, el diario "The New York
Times" había informado en su edición online de que la Policía suiza había
ingresado por una puerta lateral en el hotel "Baur au Lac" para
realizar las detenciones, recordó la agencia de noticias alemana DPA.
Testigos dijeron que del estacionamiento
subterráneo del hotel salió un minibús con varias personas en su interior.
También la policía de Zúrich confirmó el
operativo, aunque declinó informar sobre las posibles detenciones u ofrecer
detalles de la acción.
En el mismo hotel ya se habían realizado
registros el pasado 27 de mayo, durante una reunión de la FIFA.
En ese entonces, la Policía de Suiza, en
colaboración con la Justicia estadounidense, había arrestado a siete
funcionarios futbolísticos de alto nivel por sospechas de corrupción, entre
ellos Jeffrey Webb, entonces presidente de la Concacaf y hombre de confianza
del presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
Actualmente, Blatter está provisionalmente
suspendido, al igual que el presidente de la UEFA, Michel Platini.
Como consecuencia, Blatter y Platini no
participan en la reunión del comité ejecutivo de la FIFA que comenzó ayer en
Zúrich.
También hay tres argentinos involucrados en los hechos de corrupción en el máximo ente del fútbol mundial: los empresarios Hugo y Mariano Jinkis, y Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos.