Tras el desvaneciminto de un jugador

Otra alarma que se encendió en el torneo Provincial

El torneo Provincial 2015 de la Federación Catamarqueña de Fútbol ha debido pasar por circunstancias no del todo felices e innecesariamente ocurridas, ya sea por falta de previsión y/o organización, como por el hecho de que algunos de sus actores no han estado a la altura de las circunstancias. Hoy un jugador se desvaneció en estadio “Prevedello”, donde no había ni médico, ni ambulancia, como se exige en este tipo de partidos.
sábado, 28 de marzo de 2015 21:22
sábado, 28 de marzo de 2015 21:22

Que una terna arbitral luzca excedida de peso, puede pasar. Se trata de jueces locales, de las llamadas ligas del interior del interior, que recién ahora están pudiendo dirigir en este tipo de competencias y podrían tener un plazo de excepción para ponerse en línera. De todos modos es una cuestión a revisar.

Que un referí esté sospechado de haber dirigido alcoholizado también resultó un manchón, como lo fue también el mal o equívoco informe de lo ocurrido al cabo de otro encuentro.

Pero lo ocurrido hoy en el estadio "Primo A. Prevdello”, por una de las semifinales entre Obreros de San Isidro y San Martín de Recreo, resulta de una gravedad que no se puede soslayar sin atender y menos corregir debidamente.

A la salida de los vestuarios, después del entretiempo, el jugador Nro. 5 de San Martín de Recreo, Leonardo Fabio Villarroel, se desplomó en pleno campo de juego, producto de una descompensación que nadie puedo atender con la exigida premura, porque al momento de producirse no estaban el médico, ni la ambulancia, que obligatoriamente debieran estar como requisito ineludible para que dé comienzo el espectáculo.

Esto debió advertirlo la terna arbitral compuesta por el referí  Luis Agüero y los asistentes M. Pérez y L. Rosales, todos de la Liga de Santa Rosa, antes de iniciarse el cotejo. Y previamente, también tuvo que ser motivo de la organización a cargo de la Federación Catamarqueña, como del club local, en este caso Obreros de San Isidro.

Villarroel permaneció por varios minutos tirado en el piso, con la única y desesperada asistencia de sus compañeros y jugadores rivales, que le quitaron los botines y lo aventaban con las camisetas, mientras recién aparecían los nerviosos y tardíos intentos por conseguir los servicios de una emergencia sanitaria. Afortunadamente, el jugador se repuso y con la llegada de una ambulancia del SAME pudo ser asistido a un costado del campo de juego, e increíblemente autorizado a continuar jugando.

Por suerte para Villarroel, quien además fue una de las figuras del partido, porque aparentemente se trató de una repentina descompostura, que seguramente merecerá un seguimiento más específico. Y también para la Federación que no tendrá -por ahora, solo por ahora…- que lamentar mayores consecuencias, aunque imperiosamente deberá adoptar las medidas correspondientes para que estas "anécdotas” no se conviertan en situaciones de gravedad y derivaciones más complejas y tal vez irreversibles.

Qué lástima que el ex árbitro internacional y actual instructor del Colegio de Árbitros de la AFA, Juan Carlos Crespi, por este fin de semana en Catamarca, haya llegado cuando quedaban 10 minutos de juego en Las Chacras, porque –enterado de lo ocurrido- tal vez podría haber dejado alguna recomendación, tanto para los jueces, como a los dirigentes del fútbol provincial.