sábado, 16 de mayo de 2015
10:14
No fue gas pimienta lo que ocasionó las lesiones en los futbolistas de River. Así lo constataron las pericias toxicológicas que se hicieron durante la jornada de ayer. Según le confiaron a Clarín fuentes de la investigación, a los jugadores les arrojaron una preparación "tumbera" denominada "mostacero", una mezcla casera que incluye ají picante, pimienta cayena (que provoca un principio activo denominado capsaicina que causa ardor y dolor) y un ácido para que fermente. El color anaranjado responde a eso. Esas manchas se encontraron sobre la pared lateral del túnel de salida del vestuario visitante. Por eso, si bien la Fiscalía no pudo determinar aún si es que salió de la tribuna de Boca, es casi un hecho que así lo corroborarán una vez que vean las imágenes de las cámaras de la Policía Federal, en las que un individuo está visualizado, pero todavía no identificado (sólo trascendió que sería un barra de la tercera línea apodado Panadero). El mismo peritaje se hizo sobre las camisetas de los futbolistas involucrados, aunque es un hecho que coincidirán en las sustancias.
El escándalo en la Bombonera tuvo eco en los pasillos de las fiscalías. Es que desde la noche del jueves, la Nación y la Ciudad de Buenos Aires intervienen en las investigaciones para dilucidar qué ocurrió. La investigación principal, por el delito de "lesiones contra los futbolistas", está a cargo de la fiscal de distrito de La Boca, Susana Calleja, quien ayer ordenó una serie de pericias. En ellas se determinó que la manga en la que sufrieron las agresiones los jugadores estaba cortada y que había sido modificada. De hecho, fue encontrada en un predio de Puerto Madero y luego trasladada a otro de Martínez. Calleja está al frente del expediente porque, de momento, no tiene autores identificados. Cuando el autor de un delito no está individualizado, el Código Procesal obliga a que la investigación quede a cargo de la fiscalía, y sólo pasa al juez -en este caso el Correccional número 4 Francisco Ponte- cuando se concreta una imputación.
En cuanto a la Justicia Penal y Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, la investigación está a cargo de la fiscal Valeria Lalcman, de gran relación con Calleja, quien bajo su jurisdicción tiene todo lo relacionado con las falencias en la organización y el operativo preventivo del Superclásico, que posibilitaron la vulneración de la seguridad y la agresión a los futbolistas de River. El fiscal general de la Ciudad es Martín Ocampo, amigo desde hace 30 años de Daniel Angelici y padrino de uno de sus hijos. Esta fiscalía también investiga cómo se introdujo el drone que mostró un "fantasma de la B" mientras los futbolistas de River estaban en la mitad de la cancha. Y la jueza habilitada es Gabriela López Iñiguez.