Numerosos espectadores se ubicaron en los lugares
autorizados, como así también en distintos puntos del campo por donde pasaban
los competidores para verlos de cerca o fotografiarlos.
El arribo de seguidores de la competencia fue muy
considerable y positivo para Fiambalá, teniendo en cuenta que es el único lugar
del departamento donde se puede ver de cerca la plenitud de la carrera, en el
que las máquinas y competidores desafían la rigurosidad de la geografía que
cada vez atrae más fanáticos del deporte aventura.
Algunos de los competidores que tuvieron un breve diálogo
con la prensa local, manifestaron que Fiambalá y el norte "es una de las etapas
más desafiantes de la competencia”, y aseguraron "volver a entrenarse para el
Rally Dakar 2016”, porque consideran que es un "lugar único en Argentina” para
este tipo de deportes.
Como anexo del beneficio que trae la carrera, en el complejo
termal de Fiambalá se registró un significativo arribo de personas que
aprovechando su estadía por la región, visitan este complejo único por sus
características en la provincia y disfrutan de sus cálidas aguas conocidas
mundialmente.
Fuente: elabaucandigital.com