En este encuentro que se iniciará a las 18.30 en el estadio
Monumental, de Santiago, habrá muchas cosas en juego más allá de la
clasificación, complicada de por sí a partir de que los cuatro integrantes de
la zona cuentan con tres puntos al cabo de dos fechas y entonces las
especulaciones están a flor de piel.
Brasil y Perú son los primeros por diferencia de gol, ya que
suman dos tantos a favor y la misma cantidad en contra, mientras que
venezolanos y colombianos registran uno y uno. Cualquiera de ellos puede ser
rival de Argentina en los cuartos de final, el viernes próximo en Viña del Mar.
Por la programación de la última fecha, surgieron
especulaciones y quejas de los peruanos y los colombianos, que se enfrentarán
también hoy, pero en el turno anterior al del juego entre brasileños y
venezolanos.
Es que desde el interior de los seleccionados dirigidos por
los argentinos Ricardo Gareca y José Pekerman se lanzó un reclamo a la Conmebol
para que ambos encuentros se disputen en el mismo horario, ya que al jugar los
de Dunga y los de Noel Sanvicente con el resultado puesto del partido previo,
podrían "manejarse" para que el marcador del cotejo favorezca a
ambos.
Lo que reclaman desde las huestes de Perú y Colombia es una
supuesta especulación en caso que ellos terminen igualados, por ejemplo 0 a 0,
ya que entonces Brasil y Venezuela podrían hacer lo propio, pero por un
marcador más alto, y los terminarían superando como los dos primeros del grupo
por diferencia de gol.
Por ahora sin eco en las autoridades, esta definición del
grupo C se sigue embarrando en un pantano de sospechas que justamente se
generaron con la sanción, para la mayoría exagerada, de cuatro fechas de
suspensión para Neymar, casualmente o no, las que le restarían al conjunto
brasileño en caso de llegar a la final.
Pero en que se basan los brasileños para aventar la sospecha
de "intenciones aviesas" en su contra: pues en la nacionalidad del
árbitro que expulsó y posteriormente informó a Neymar.
El punto tiene que ver con que Enrique Ossés, el juez en
cuestión, es chileno, y que no sería tan así como dijo Neymar que quiso
"hacerse famoso" a costa suya, sino que lo que intentó con su
severísimo informe, fue favorecer al seleccionado de su país.
Es que sacarle a Brasil a Neymar es como quitarle a Lionel Messi a Argentina. El impacto psicológico que provoca en sus compañeros más la consecuente merma futbolística, según creen en los alrededores de Dunga, es el objetivo buscado para sacar a su equipo prematuramente de competencia, ante un rival quizás de menor envergadura, e irle allanando así a Chile el camino hacia un título que nunca logró en esta competencia y alcanzarlo se convirtió por estos días aquí en una "causa nacional".
Y a todo esto Dunga debió sumar la rápida decisión de
buscarle un reemplazante a Neymar, eligiendo para esta instancia a Philippe
Coutinho, un nombre ilustre este último si los hay en la historia grande del
fútbol brasileño, aunque muy alejado hoy en día de las calidades del jugador
del Barcelona español.
Algo similar tendrá que hacer Sanvicente por las mismas
razones, aunque el nivel de elección en su caso es mucho más sencillo, ya que
reemplazará al lateral izquierdo Fernando Amorebieta, expulsado ante Perú
cuando promediaba el primer tiempo, por un conocido de los argentinos como lo
es el ex jugador de Newell's Old Boys Gabriel Cichero.
Diego Maradona sostuvo alguna vez que la "pelota no se
mancha". Por aquí, brasileños, venezolanos y también colombianos y
peruanos, no piensan lo mismo.
Probables
formaciones
Brasil:Jefferson; Daniel Alves, Thiago Silva, Miranda y Filipe Luís; Fernandinho,
Elias, Willian y Douglas Costa; Philippe Coutinho y Roberto Firmino. DT: Dunga.
Venezuela: Alain
Baroja; Roberto Rosales, Oswaldo Vizcarrondo, Andrés Túñez y Gabriel Cichero;
Tomás Rincón, Luis Seijas, Ronald Vargas y Juan Arango; Alejandro Guerra;
Salomón Rondón. DT: Noel Sanvicente.
Estadio:Monumental (Colo Colo, Santiago de Chile).
Horario: 18.30.