Marcelo Gallardo debió sufrir la final de la Copa
Libertadores desde afuera, ya que estaba suspendido justo para el partido que
lo llevó a la gloria máxima como riverplatense, porque se consagró campeón como
técnico después de haberlo hecho hace 19 años como jugador, y se lo agradeció
"a Dios", al tiempo que anunció que ahora van "por más".
"Una alegría tremenda, porque si un año atrás uno debía
imaginar lo que ahora disfrutamos, era muy difícil", confió el
"Muñeco", que ingresó al campo de juego junto a sus hijos una vez
consumada la victoria sobre Tigres.
"No nos olvidamos de los jugadores que no están. Este
es un grupo de profesionales que se entrena con mucha dedicación. Pero no fue
fácil hacer todo el recorrido hasta llegar aquí", sentenció.
El plantel riverplatense viajará esta tarde a las 17 rumbo a
Japón para jugar la próxima semana la Copa Suruga Bank ante el Gamba Osaka
local, pero en diciembre deberá retornar a ese país para enfrentarse,
posiblemente, al Barcelona de Lionel Messi por el Mundial de Clubes.
"La idea era ir a Japón como campeones de América y lo conseguimos. Ahora hay que disfrutar", concluyó Gallardo.