ras el 1 a 1 logrado en Córdoba, Lanús recibió a Belgrano
con el objetivo de revertir el mal trago que le dejó el clásico ante Banfield.
El compromiso en el Néstor Díaz Pérez fue la ocasión ideal para dejar atrás el
duro golpe sufrido frente al "Taladro", ya que se trató de un partido
internacional.
Sólo tuvieron que transcurrir 30 segundos para que el
"Granate" empiece a cumplir su objetivo. Una infracción de Pablo
Heredia obligó al paraguayo Antonio Arias a aplicar la ley del último recurso:
penal y expulsión. Desde los doce pasos, Nicolás Aguirre se aprovechó de la
falta de experiencia de Lucas Acosta y marcó el 1 a 0. Fue el comienzo perfecto
para el conjunto comandado por Guillermo Barros Schelotto.
La calidad de Román Martínez mereció extender la diferencia.
El ex Estudiantes se encargó de desparramar sombreros en la puerta del área,
para quedar mano a mano frente al reemplazante de Lucas Parodi, pero el
debutante se lució con una maniobra extraordinaria. En el sur del conurbano bonaerense
se vivía un monólogo del dueño de casa.
Las proyecciones de Maximiliano Velázquez y los remates de
media distancia de Víctor Ayala también exigieron al juvenil, quien mostró
estar a la altura de las circunstancias. Así, antes de que se vayan al descanso,
un tiro libre ejecutado por el lateral izquierdo, que volvió a tapar Lucas
Acosta, le permitió a Diego Braghieri capitalizar el rebote del arquero y poner
el 2 a 0. En la "Fortaleza" estaba todo liquidado de antemano.
En el complemento Ricardo Zielinski envió a la cancha a
Emiliano Rigoni en lugar de Sebastián Prediger para tener mayor creatividad en
la ofensiva, y tras una asistencia del oriundo de Colonia Caroya, Lucas
Zelarayán tuvo la más clara para llegar al descuento. Sin embargo, la respuesta
de Fernando Monetti evitó el gol celeste.
Pero la noche no fue la ideal para el elenco del
"Ruso". Cuando parecía que la vergüenza deportiva iba a colaborar en
la reacción de la visita, una desgracia defensiva selló el 3 a 0. Una nueva
incursión de Ayala por el sector derecho derivó en una serie de rebotes, que
perjudicó a Guillermo Farré. Contra su propia puerta el de Colón transformó la
derrota en goleada y despedida.
Tal vez por el exceso de confianza, Lanús mermó su
intensidad y Belgrano logró la conquista del orgullo. La individualidad del
"Chino", la jerarquía de Mauro Óbolo y el oportunismo de Jorge
Velázquez fueron los elementos que desarrollaron el 3 a 1. De todos modos, con
el poco tiempo que quedaba por jugarse y la inferioridad numérica, la hazaña
parecía imposible.
Sobre todo después de la aparición de Miguel Almirón.
"El Di María paraguayo" amplió la cifra en un cruce que se
desnaturalizó en los primeros movimientos. Con el 4 a 1, el "Grana"
ganaba, gustaba y goleaba, y no conforme con ello, todavía se animó a ir por
más.
Gonzalo Di Renzo le puso punto final a una presentación perfecta. El elenco de Barros Schelotto se clasificó a los 8vos. de final de la Copa Sudamericana, donde se medirá con Defensor Sporting de Uruguay. Los del "Mellizo" se repusieron muy rápido de un golpe que pronto pasará al olvido.