El ex tenista argentino Martín Vassallo
Argüello y al menos otros 15 jugadores integrantes del "top 50" de la
ATP en la última década estuvieron involucrados en el arreglo de partidos,
según denunció hoy un informe de la cadena televisiva británica BBC.
El informe completo, elaborado en forma
conjunta con el portal inglés BuzzFeed News, será emitido mañana en su
totalidad y descubre el amaño de un mínimo de 25 partidos sobre el análisis
26.000 casos en diferentes torneos, entre ellos Wimblendon, en tres
continentes.
La noticia sacudió el ambiente tenístico en
plena disputa del primer Grand Slam del año, el Abierto de Australia, donde el
presidente de la ATP, el inglés Chris Kermode, negó que la entidad haya tenido
complicidad a través de la supresión de pruebas.
Vassallo Argüello, jugador profesional
entre 1998 y 2011, es sospechado por un partido que le ganó al ruso Nikolai
Davydenko -entonces número 4 del mundo- en el torneo polaco de Sopot en 2007.
El argentino había perdido el primer set 6-2, luego se impuso 6-3 en el segundo
y se quedó con la victoria cuando el europeo se retiró en el tercer con el
marcador 2-1 en su contra.
Durante el desarrollo de aquel
enfrentamiento, las apuestas en favor de Vassallo Argüello se incrementaron por
siete millones de dólares, por lo que la casa de juego Betfair decidió
suspender el pago de los boletos por irregularidades.
La ATP inició una investigación al respecto
pero declaró inocentes a los dos jugadores, al no encontrarse "evidencia
de violación de las reglas", según un comunicado que emitió el 11 de
septiembre de 2008.
Sin embargo, el informe de la BBC, cuyo
adelanto se conoció en las últimas horas, volvió a poner en apuros al ex
jugador de Lanús a partir de la publicación de un chat telefónico con un
supuesto apostador.
"Quería hablar con vos por el
partido", fue el mensaje recibido en su celular. "Él no quiere
hacerlo, tiene la intención de ganar", contestó el ex integrante de 'La
Legión'.
Vasallo Argüello, actualmente entrenador de
Facundo Bagnis, se refirió al tema al señalar que "estoy seguro de que no
hice nada, de que nunca agarré un peso sucio. Es más, voluntariamente, en su
momento, le entregué a la comisión investigadora de la ATP mis dos celulares
-uno argentino y otro italiano-, le di mis claves de las casillas de mail y
hasta les mostré mis cuentas bancarias para que chequearan la actividad".
"La investigación duró aproximadamente
un año. Eran tres personas inglesas, con las que me reuní en varias
oportunidades. La ATP nos declaró inocentes. Siempre estuve tranquilo y estoy
de la misma forma ahora. Lo único que me molesta es el daño que genera que se
tire información incompleta", dijo al diario La Nación.
Consultado por su intercambio con el
presunto apostador, el argentino explicó que "en ese momento no había
alarma de ese tipo, nadie nos decía que tuviéramos cuidado con quién
hablábamos. Las apuestas no eran un tema de agenda. Si alguien se nos acercaba
en un torneo para charlar, nos preguntaba cosas sobre tenis o compartíamos una
comida, era normal. 'Che, ¿cómo estás? ¿Bien? ¿Mal?', te podían preguntar. 'Sí,
con ganas, bien', podía responder uno. Nada más".
"La ATP comprobó que no había un
patrón de conducta que se repitiera y que esas personas con las que me pude
cruzar mensajes luego no ganaban dinero. Contesté absolutamente todo y creo
que, por suerte, esa investigación sirvió para que se profesionalice la oficina
anticorrupción", añadió.
También relativizó el desempeño de
Davydenko en el partido sospechado al indicar que "no vi nada extraño. Vi
a un top ten jugando un torneo chico, que rengueaba, que tenía torneos más
grandes por delante y muchos puntos por defender, que en un momento fue atendido
por un dolor y que se retiró. Al otro día yo perdí con (Albert) Montañés y
cuando fui a la rueda de prensa me enteré de lo que se hablaba. Me sorprendió
muchísimo".
El escándalo se instaló con fuerza en
Australia, donde se espera conocer la investigación completa que amenaza con
denunciar a "campeones de torneos de Grand Slam, en singles y
dobles", acusados de "haber perdido partidos cuando había apuestas
altamente sospechosas en su contra".
El serbio Novak Djokovic, número uno del
tenis mundial, sumó declaraciones polémicas, al reconocer que en 2007 recibió
la propuesta de cobrar 200.000 dólares para dejarse ganar un partido.
"Se me acercaron indirectamente a
través de las personas que trabajaban conmigo en ese momento. Obviamente,
dijimos inmediatamente que no. La persona que estaba tratando de ponerse en
contacto conmigo ni siquiera vino a mí de forma directa", comentó Djokovic
tras derrotar en primera ronda del Abierto de Australia al surcoreano Hyeon
Chung.
Por su parte, el suizo Roger Federer,
campeón de 17 Grand Slam, criticó a BBC y BuzzFeed por no poner pruebas ni
nombres. "Quiero escuchar nombres, o al menos algo concreto sobre lo que
poder debatir", reclamó.
Mientras que la ATP, el órgano que rige el
tenis masculino, convocó a una conferencia de prensa de urgencia en el
Melbourne para defender a los deportistas.
"La Unidad de Integridad y las
autoridades del tenis rechazamos absolutamente cualquier indicio de que no se
haya investigado adecuadamente alguna evidencia sobre arreglo de
partidos", señaló el presidente Kermode.
La dirigencia de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) se mostró sacudida a partir de las revelaciones de partidos arreglados conocidas en un informe de la BBC de Londres.