"No está del todo cerrado pero es
prácticamente un hecho que Jonathan jugará en el San Pablo por seis
meses", apuntó Guillermo, de 47 años, padre del goleador xeneize durante
la última temporada 2015 en la que el equipo de Rodolfo Arruabarrena obtuvo los
títulos del Campeonato de Primera División y la Copa Argentina.
El jugador surgido en las divisiones
inferiores de All Boys, de 22 años, estuvo involucrado en la 'novela más larga'
del presente mercado de pases del verano.
"Las cosas se complicaron un poco pero
hoy podemos decir que está prácticamente hecho el pase", aseguró
Guillermo, que al igual que su hijo también vistió la camiseta de la entidad de
Floresta, pero a fines de los '80.
San Pablo, conducido por el santafesino
Edgardo Bauza, jugará repechaje de Copa Libertadores y si avanza en la llave
con César Vallejo de Perú, se meterá en la zona que está enrolado River Plate.
El hoy Director Deportivo del Club
Camioneros, que actúa en el Federal B, fue tajante con respecto a la salida de
su hijo de la entidad de La Ribera: "Johnny (Jonathan) hubiera estado
contento de quedarse en Boca. Pero el club había decidido la venta tres meses
atrás", apuntó al programa radial 'La Oral Deportiva' (AM 630 Radio
Rivadavia).
"Creo que Johnny se ganó un lugar en
el equipo, a fuerza de sacrificio. El no hizo nada malo para que se tome esta
decisión. En lo único que discrepo es con la palabra del presidente",
expresó Guillermo, en relación a lo dicho por Daniel Angelici respecto de que
su hijo pretendía irse de la institución xeneize.
"Jonathan es un agradecido del club y la gente. A veces hay que saber leer los mensajes subliminales. Entendió que debía irse y armó las valijas", consideró.