El partido se jugó en el estadio "Primo A. Prevedello”, bajo un intenso calor, sobre todo en el primer tiempo, en que el árbitro Federico Cano debió interrumpir el trámite del juego para que los jugadores se hidraten y se refresquen.
En cuando a su desarrollo, fue un partido raro; el "Sagrado” lo ganaba cómodamente 2 a 0 al cabo del primer tiempo mediante los goles de Jonathan Zurita (22’PT, un verdadero golazo desde fuera del área grande) y de Cristian Agüero (39’PT) aprovechando un quedo de la zaga del "Diablo”.
El complemento tuvo una ráfaga –seguramente inolvidable- del recién ingresado Raúl Omar "el Cucurucho” Cisterna, quien entre el minuto 1’ST, los 6’ST y los 14’ST marcó tres tantos, para poner arriba 3-2 a los de San Antonio.
Saúl Castro (16’ST) estableció rápidamente el empate y el partido entró en una meseta de intrascendencia, pero a los 40’ST volvió a encenderse y los palos salvaron en dos ocasiones el arco custodiado por Aldo Ibáñez.
Era un empate clavado, no se esperaba otra cosa; pero el incansable Mauricio Saavedra volvió a trepar como tantas veces por la derecha, envió el centro al área, donde el más chiquito: Leonel Canil –recién ingresado- saltó más alto que todos los defensores "rojos” y, de cabeza, mandó la pelota al fondo de la red, decretando el agónico triunfo de Defensores de Esquiú a los 48 minutos del segundo tiempo.
Un triunfo muy festejado en Piedra Blanca, aunque pareciera demasiado premio para el "Sagrado”, que al menos durante los 15 minutos de la etapa final estuvo "congelado” por el "Cucurucho”.