Este lunes se
dieron a conocer algunas escenas de esta película, que es dirigida por el
italiano Paolo Sorrentino (famoso tras ganar el Oscar a Mejor Película
Extranjera por La Gran Belleza), donde el papel de Serrano se desenvuelve como
si fuese el mismísimo crack argentino.
"Maradona es una persona muy polémica", comenzó diciendo el actor en diálogo con La Tarde, programa de La Once Diez/Radio de la Ciudad.
"Está Diego en
un spa descansando, pero el personaje se llama Sudamericano. Se lo toma a él
como una especie de mito. Yo salgo lookeado como Diego y tengo un tatuaje de
Marx en la espalda. No es una copia exacta de Diego, es como un símbolo",
explicó después.
"Me veían a
veinte metros y seguían pensando que era Diego. Lo que sí me gustaría es tener
un poquito de su plata", bromeó sobre el parecido que todos, en el pueblo
suizo donde se filmó la película, le reconocían. Sin embargo, debió modificar su
cuerpo para interpretar el papel: a los 120 kilos que pesaba, tuvo que aumentar
20 más.
"Los engordé y
los bajé. Es fácil, sobre todo cuando tenés tendencia a engordar. Fui a las
choripanerías, a las pizzerías, pero está bueno. Yo no sé lo recomiendo a nadie
porque la salud es lo más importante", confesó sobre la transformación que
tuvo que realizar. Años atrás, el actor tuvo problemas muy serios con su
elevado peso ya que llegó a pesar 180 kilos y debió internarse con el Dr.
Alberto Cormillot.
"Ahora con la
intensidad de las funciones es increíble cómo estoy bajando de peso",
manifestó optimista respecto de la obra que hace en el teatro Picadilly de
Buenos Aires, Casa Valentina, dirigida por José María Muscari.