Era conocido dirigente de San Lorenzo

Pesar por el fallecimiento de Luis “Bichocho” Barrionuevo

Inesperadamente esta madrugada, alrededor de las 1 de la mañana, víctima de un infarto cardíaco, dejó de existir el secretario general y activo dirigente de San Lorenzo de Alem, Luis “Bichocho” Barrionuevo, provocando un inusitado pesar y desconsuelo en la barriada de Los Ejidos, donde era integrante de una caracterizada familia. Sus restos son velados en la sede del club, Mate de Luna 1250, de esta capital.
miércoles, 5 de octubre de 2016 09:26
miércoles, 5 de octubre de 2016 09:26

Su deceso enluta no solo a la entidad "azulgrana”, sino a todo el fútbol catamarqueño, donde Barrionuevo era ampliamente conocido por su permanente desempeño, durante los últimos quince años, en reuniones con otros dirigentes, gestiones y registros de pases de jugadores, contactos con entrenadores, entre otros menesteres.

Vinculado a la familia Luna, muy reconocida y apreciada en el amplio sector de la Av. Alem, "Bichocho” venía acompañando en diferentes cargos y funciones las distintas gestiones dirigenciales "santas”, desde la presidencia del recordado "Mocho” Luna (su tío político), siguiendo luego en los mandatos del Dr. Julio Jalil, Marcelo Coll, el Prof. Barros y más cercano en el tiempo de Gustavo Saadi, Luis Gallardo, como en la actualidad a la Dra. Silvia Jiménez.

Siempre diligente y en permanente acción, parecía no tener tiempo para una sonrisa o un descanso distendido; de gesto adusto y reconcentrado "Bichocho” siempre andaba con "algún tema de San Lorenzo por resolver”.

Era quien hablaba con jugadores y técnicos, para convocarlos a cada nuevo plantel, o para comunicarles un retraso en los pagos de sus haberes; el que buscaba los ‘sponsor’ para las camisetas o se encargada de recibir y atender a los árbitros cuando su club hacía de local en los torneos afistas. El mismo que en cada partido –como ayer mismo ante Villa Cubas- caminaba a la par de la "zaranda” siguiendo cada jugada, el que protestaba airadamente por un fallo adverso del referí y hasta se "agarraba a las piñas” en la platea por defender siempre a su San Lorenzo.

El que siempre quedaba en la sede de la calle Mate de Luna, cuando por distintas razones los restantes miembros de comisión directiva dejaban sus cargos. Con seguridad se puede afirmar que muchas veces fue "el último”, al que en las habituales chanzas se le pide que "apague la luz” cuando el resto de sus pares renunciaba. Ese era "Bichocho” Barrionuevo, que aunque su luz terrenal acaba de apagarse, seguramente seguirá brillando en la alma y la ilusión de todos los "ocoteros”.

Que en paz descanse.