El teléfono de Alejandro Martinuccio sonó muy
temprano. Amigos, colegas le escribieron pensando que estaba arriba del avión
que sufrió el trágico accidente del plantel de Chapecoense, en el que murieron
76 personas. El pensó que algún familiar tenía algún problema al encontrar su
teléfono tan solicitado, pero allí cayó en cuenta de lo que había sucedido.
"Es un momento muy difícil, me levanté
con esta noticia. Estoy muy triste", dijo en diálogo con radio La Red
Martinuccio, quien en la Argentina jugó sólo en Nueva Chicago, luego pasó por
varios clubes brasileños. No se subió al avión por estar lesionado, quería
recuperarse para soñar con lo que sería la vuelta de la final de la Copa
Sudamericana.
"Me estaba recuperando de una lesión y
no viajé", relató. "Me lesioné hace un mes y medio y por eso no me
subí al avión", agregó.
Martinuccio fue rápidamente al club para ver
si recibía alguna noticia más. "Vine al club hace un ratito, acá está todo
el mundo esperando noticias de algo, nadie sabe nada, es aguardar y esperar,
hay cinco sobrevivientes nada más", indicó. "Este club es
maravilloso, unos compañeros de primera, la verdad las cosas pasan no sé por
qué pasan, todo el mundo está acá muy triste, es muy difícil todo esto".
"Esperemos que dios tenga un
milagro", dijo, y sólo pidió un favor: "Lo único que puedo decir es
que recen por mis compañeros que estaban en el viaje".