Gabriel Milito
renunció como entrenador de Independiente al señalar que lo mejor es "dar un
paso al costado” porque no fue "capaz de conseguir lo que pretendía”.
"Lo mejor es dar
un paso al costado. No es una decisión fácil para mí. No fue un paso más, pero
no fui capaz de conseguir lo que pretendía”, lamentó Milito en la conferencia
de prensa posterior a la agónica derrota frente a Banfield.
El ídolo del
club de Avellaneda se sentó en la sala de conferencias del Libertadores de
América más de una hora después del final del partido y, visiblemente golpeado,
repitió en varias oportunidades que "lo mejor es dar un paso al costado” porque
no fue "capaz” de revertir el mal presente del equipo.
"Más allá de los
resultados no fui capaz de lograrlo. Siempre recordaré de forma muy especial mi
paso por el club, pero siento que es el momento de dar un paso al costado.
Agradezco la oportunidad que me dieron, agradezco el cariño y pido disculpas a
aquellos que tenían una gran ilusión con mi llegada”, sostuvo Milito en los
pocos minutos que estuvo frente a los periodistas.
Y concluyó: "Di
lo mejor de mí para conseguir grandes objetivos y lamentablemente no fue así. Y
después de seis meses creo que es el momento de dar un paso al costado. Le
agradezco a los dirigentes la oportunidad que me brindaron y no tengo más para
decir”.
Así, en apenas
un par de minutos, Milito dijo lo que pensó desde que llegó al vestuario en
medio de la silbatina de los hinchas para los futbolistas y se fue.
Fueron apenas
seis meses. Pablo Moyano anunció su regreso al club, por primera vez como
entrenador del plantel profesional, en mayo pasado, pero la temprana
eliminación en la Copa Argentina y el inesperado traspié ante Chapecoense en la
Sudamericana tensaron demasiado la relación entre los hinchas y el plantel, que
fue reprobado y silbado en cada paso en falso.
La dura goleada
en el clásico fue acaso un golpe de nocaut. Los triunfos ante River y Colón
parecieron darle un poco más de aire, pero la agónica derrota con Banfield y la
respuesta de los hinchas terminaron por empujarlo a tomar la decisión.