Un tiempo para perder por goleada y una segunda etapa para soñar con
que los octavos de final de la Copa Libertadores están a sólo un pasito de
distancia. Todo eso vivió Racing en Colombia ante Deportivo Cali en un partido
que primero lo sufrió pero que lo terminó sacando adelante para igualarlo 2 a 2
y quedar como el único puntero del grupo 3.
Hubo dos Racing en uno en la noche caleña. Y la peor cara fue la del
primer tiempo. Porque más allá de un campo de juego desastroso (el Monumental
de Palmaseca ya había estado así de mal cuando lo visitó Boca), a Racing le
costó hilvanar dos o tres pases seguidos en una primera etapa para el olvido.
Porque fue así: 45 minutos para tomarse la cabeza y otro resto de partido para
reivindicar que el equipo de Sava encuentra soluciones cuando se pone en
funcionamiento su maquinaria.
En el comienzo la faceta defensiva (la ausencia de Lollo se hace cada
vez más notoria) no mostró solidez. La dupla Sánchez-Vittor recién se está
conociendo, pero como frente a Unión en Santa Fe, no tuvieron ayuda del
mediocampo y sufrieron cada ataque del local. El primer gol, antes de los 10
minutos, encontró a Preciado muy cómodo adentro del área para asistir y a Roa
con la libertad para, incluso pegándole mal a la pelota, convertir con un derechazo
que entró despacio al arco de Saja. Pero lo peor vino más tarde. Cuando pasada
la media hora, otra combinación con facilidad para los de verde (la última
línea de Racing sólo miró a los rivales moverse), terminó con Fabián Sambueza
cruzando un zurdazo imposible para Saja. Dos a cero. Desde ahí y hasta el final
de la primera etapa, el sostén de Racing fue su arquero: primero le tapó un
tiro libre a Sambueza; luego, otro disparo esquinado de pelota quieta de
Banguero y el rebote a Preciado, con la pelota picando en el área chica, en la
misma jugada. Al ratito, Saja le ganó en el mano a mano a Santos Borré. Si
Racing se mantuvo en el partido fue gracias al uno, una muralla en Cali.
En esa primera parte de terror, los de Sava sólo se acercaron al arco de
Ernesto Hernández con débil remate de Milito, tras una asistencia de Romero.
Con De Paul impreciso, con Aued ausente y con Cerro deambulando, el mediocampo
no existió y así, Lisandro López y Milito quedaron aislados.
La segunda etapa fue otra cosa. Si bien Saja también se revolcó para
sacarle un cabezazo a Borré y un derechazo a Roa, desde los cinco minutos
Racing se pareció un poco más a Racing. Cerro se perdió un gol insólito debajo
del arco, tras un zurdazo defectuoso de Lisandro López. Enseguida entró Bou por
Milito y ahí todo terminó de engranar. Racing creció, se adelantó tanto que
Grimi abandonó su posición de lateral izquierdo y se paró como extremo por su
sector. Sólo así se explica que tras un grosero error del arquero Ernesto
Hernández en un centro, Racing encontró el descuento con un zurdazo que lo
tenía a Grimi parado en el área grande como un delantero más.
Cambió la postura el conjunto de Avellaneda. Se adueñó de la pelota,
Romero entró en juego y el equipo se adelantó veinte metros. Vittor y Sánchez
ya no perdieron tanto en el medio y Aued y Cerro hicieron pie. Romero con un
zurdazo al primer palo pudo empatarlo, pero tapó Hernández. Aunque el arquero
fue también quien dudó una mil veces antes de salir a cortar un centro de Bou,
ya cerca de la media hora y todo terminó con Romero asistiendo y a Lisandro
López cabeceando para el 2 a 2.
¿Lo pudo ganar Racing? Si. Vismara en la última del partido estuvo a
centímetros del 3 a 2. ¿Lo pudo perder? También, por otro buen tiro libre que
Saja le sacó a Sambueza. Fue empate, al cabo, y un premio para ese Racing que
reapareció en el momento justo para pisar fuerte en la Libertadores.
Posiciones GRUPO 3
Pos Equipo PJ PG PE PP DG PT
1 Racing Club 3 1 2 0 3 5
2 Bolívar 3 1 1 1 2 4
3 Boca Juniors 3 0 3 0 0 3
4 Dep. Cali 3 0 2 1 -5 2