Pese al adverso escenario, River llegaba con todas las de ganar al
Morumbí y era señalado como el gran favorito luego de lo que fue la arrolladora
goleada de la pasada jornada por 6-0 a The Strongest. Sin embargo, San Pablo
sorprendió al no dejarse consumir por sus urgencias y terminó haciéndose
respetar.
Si bien le bastaba sólo con empatar para sacar su pasaje a Octavos, el
Millonario no salió a especular en suelo brasileño y se mostró bien intenso
desde el inicio. Pero su rival se encargó de estudiarlo y encontró enseguida la
fórmula para cortarle los caminos y maniatarlo. Sólo era cuestión de esperar
para luego dar el golpe. El que llegó antes de la media hora de juego, más
precisamente a los 28 minutos, cuando Jonathan Calleri les ganó a todos en el
área y mandó la pelota al fondo de la red para poner en ventaja a los suyos y
sacarse una espina personal (tal es así que se señaló su dorsal número 12 en el
festejo y silenció al público, ¿de River?).
No sucedió mucho más en el tiempo restante de la etapa inicial, ya que
los dirigidos por Marcelo Gallardo acusaron el golpe, mientras que el local se
dedicó a cuidar la ventaja obtenida sin arriesgar demás.
Algo similar al inicio del partido ocurrió en la reanudación del juego.
Es que fue el conjunto riverplatense quien salió al campo de juego con mayor
decisión y hasta contó con las situaciones de mayor peligro como para nivelar
el juego. Pero en el momento menos esperado, volvió a aparecer el gran villano:
el ex Boca ganó de cabeza un tiro libre y estiró la ventaja que prácticamente
le aseguraba los tres puntos a los suyos.
Para colmo, cuatro minutos después River recibiría otro duro revés. ¿Qué
sucedió? Andrés D'Alessandro cometió una dura infracción, la cual despertó el
enojo de un Calleri que quiso increparlo, pero no llegó a hacerlo debido a que
apareció de atrás Leonel Vangioni para detenerlo de una cachetada. Esta
escaramuza le costó la expulsión al Piri, quien dejó al Millonario con diez
hombres y una lucha mucho más cuesta arriba.
Fue entonces que el Muñeco comenzó a meter mano y buscar soluciones en
el banco. Y cuando ya todo parecía imposible, apareció el voluntarioso Iván
Alonso para descontar a poco del final y despertar una pequeña llama de ilusión
que parecía perdida. Sin embargo, en vano fueron los intentos porque todo
ocurrió demasiado tarde.
Aunque no logró la hazaña y se fue a casa con una derrota por 2-1 que
le postergó la clasificación, lo cierto es que River lidera el Grupo 1 y una
igualdad el próximo jueves en el Monumental ante Trujillanos le bastará para
avanzar (incluso perdiendo tiene grandes chances).
Por su parte, San Pablo lo alcanzó en puntos y también se acomodó bastante
de cara al pase a Octavos.