"Si bien ellos creen que tienen el poder porque manejan el dinero,
si nosotros paramos el fútbol, durante la semana se empieza a hablar más de
Panamá Papers, los aumentos en los medicamentos para los jubilados o en los
transportes...", fue una frase que resonó en el tercer piso del edificio
de la AFA tras la reunión que mantuvieron esta mañana 12 dirigentes para
analizar el futuro del Fútbol para Todos, una frase que pinta el cuadro de
situación por estas horas de la relación entre el Gobierno y la AFA, que
analiza un paro para el fin de semana próximo.
En la antesala de la reunión para debatir el futuro de los derechos
televisivos, Luis Segura les comunicó a sus pares que el Gobierno había puesto
condiciones para hacer efectivo el pago de la cuota del mes de marzo por el
Fútbol para Todos.
Desde la gestión de Mauricio Macri se exigió un nuevo estado de cuentas
de todos los clubes argentinos, desde Primera División a la Primera D, pasando
por todos los integrantes del Consejo Federal y un compromiso para continuar
con las retenciones en el dinero que cobran mes a mes por parte del Gobierno
para la tan mentada 'Deuda Cero'.
Luego de escuchar las exigencias, el cónclave de dirigentes entendió
que atentaba contra la capacidad de gobierno propia que tiene la AFA. Fue
entonces cuando en la sala de reuniones se barajó la posibilidad de hacer un
paro en el fútbol.
"Tenemos que hacer algo porque si no vamos a ser cómplices de la
desaparición de nuestros clubes. Propongo que el martes próximo en Comité
Ejecutivo debatamos sobre el paro para el próximo fin de semana (cuando se
disputará la 11ª fecha, estipulada para el 17 de abril)". Fue una moción
que encontró eco en la reunión, de la cual el primero en retirarse fue Daniel
Angelici, presidente de Boca y hombre muy cercano a Macri, quien dejó el
edificio de la calle Viamonte raudamente y sin hacer declaraciones.
Luego el tono del presidente Luis Segura fue mucho más conciliador para
enviar un mensaje solapado a la Casa Rosada. Las especulaciones sobre el futuro
de esta relación entre Gobierno-AFA son varias, pero lo único seguro es que
desde esta semana comenzó a resquebrajarse y corre riesgo de quebrarse.