"Voy a dar un paso al costado”, le dijo Tilger a un grupo de sorprendidos (¿o no?) periodistas al cabo del triunfo 2-1 sobre Peñarol, en el estadio "Bicentenario”, por el partido de ida en los 8vos. Y remarcó: "Cuando uno tiene planificado algo, a veces hay cosas que lo sobrepasan; yo había venido para conseguir cosas, pero acá hay gente que parece que no las quiere conseguir. Vine por objetivos y pero acá (por Policial) hay gente que no los quiere”,”.
"Hoy fue mi último partido, ya se lo dije al presidente quien me contestó que estaba bien…”, completó el entrenador, asegurando que la decisión "es irreversible; es así, ya tomé la decisión”, anunciando que "tal vez en alguna otra oportunidad vamos a tener la posibilidad de volver”.
Aunque a esta altura poco importa, Tilger también había hablado de la victoria sobre el "verde” cordobés: "Se hizo el partido que habíamos planificado, enfrentamos a un gran rival y le ganamos”.
Consultado si no le parecía exigua la ventaja de un gol, el DT respondió que "la diferencia es buena; se ganó, que es lo más importante, y ojalá que se pueda conseguir un triunfo allá y que la persona que esté al frente de esto lo haga de la misma manera”, cerró lacónico antes de anunciar su decidida partida de la Tablada.
Los malos augurios para Policial se habían anticipado el viernes por la noche cuando el arquero Gonzalo González anunció en "Botineros al aire” que dejaba el equipo (al final se quedó e hizo un gol de penal), al igual que el riojano David Romero Neyra. Y se patentizaron el mismo domingo, cuando los jugadores salieron a la cancha con un improvisado cartel que rezaba: "Dirigentes, queremos cobrar y comer bien, nada más”.
No se pueden dar más señales, no hacen falta. Policial está en su peor momento, iniciando una semana en la que debe viajar a Córdoba, sin entrenador, sin algunos jugadores y, a esta altura, casi sin ilusión en medio de la incertidumbre y las acechanzas permanentes, cuando para alcanzar los mejores objetivos se necesitan de toda la fe y la templanza concentrados, exclusivamente, en la meta perseguida.