El futbolista del Bayern Múnich de Alemania
marcó por duplicado, ya que al minuto del segundo tiempo había logrado la
apertura del marcador y a los 53, después de las protestas de todo el equipo
boliviano, sentenció la victoria con una ejecución certera.
El árbitro estadounidense Jair Marrufo le
cobró mano al defensor Luis Gutiérrez cuando saltó a bloquear un centro lanzado
por Alexis Sánchez con el codo de su brazo derecho despegado. La dudosa sanción
privó a Bolivia de un empate que tenía en sus manos desde el tanto que Yasmani
Campos alcanzó a los 16 minutos de la parte final.
Chile mostró nuevamente un nivel flojo, más
allá del éxito que lo deja con vida y con la expectativa de meterse en cuartos
de
final para defender la corona, pues le costó
demasiado sobreponerse ante uno de los peores rivales que presenta la
competencia.
El equipo dirigido por Juan Antonio Pizzi
careció de inteligencia en los primeros minutos para transformar la posesión
prácticamente absoluta de la pelota en situaciones concretas, ya que a su
conductor, Alexis Sánchez, le faltó un socio dentro del campo de juego.
En contrapartida, Bolivia se replegó por
completo, resignó cualquier deseo de llegar al arco de Claudio Bravo y descansó
en la firmeza de su última línea, que respondió con autoridad cuando se la
necesitó.
De hecho, a los 40 minutos recién apareció
una posibilidad clara para el último campeón, luego de una mala salida del
arquero Carlos Lampe, que Charles Aránguiz aprovechó y remató sobre la
humanidad de Edwin Zenteno, quien la salvó en la línea.
Todo lo negativo de la parte inicial quedó
enterrado luego de una combinación entre Mauricio Pinilla y Arturo Vidal, quien
empujó la pelota y abrió el camino de lo que parecía una alegría segura.
Sin embargo, por el único medio posible
arribó al empate el equipo del altiplano: exquisito tiro libre del reciente
ingresado Yasmani Campos, con cierta complicidad de Bravo.
Y, con mucha vergüenza deportiva y escasez de
fútbol, empujó Chile, que se encontró con un polémico penal en el tiempo
adicionado, y que Vidal cambió por gol para el alivio de Pizzi.