Y San Torrico lo hizo otra vez. Por si algo
le hacía falta, el arquero obró anoche un nuevo milagro futbolístico y permitió
la continuidad de San Lorenzo en la
Copa. Así los hinchas, además de presumir por tener al Papa como su hincha más
famoso, ahora podrán decir que en el arco tienen un santo.
Aunque no sea muy valorado por el público
futbolero y no posea una figura mediática, el '1' se metió dentro del corazón
de los hinchas del Ciclón gracias a atajadas claves y memorables. Su último
"milagro" se produjo a los 43 del segundo tiempo, cuando le contuvo
un penal a Santiago Silva, lo que permitió que los de Boedo derroten a Banfield
por 4 a 1 y pasen de ronda en la Copa Sudamericana.
Pero el historial que justificaría su
canonización es largo, y comenzó el primer día que se puso el buzo del club. En
su estreno en la entidad azulgrana, Torrico se hizo gigante en la definición
desde los doce pasos contra Morón, en la Copa Argentina de 2013. En esa
oportunidad, contuvo los disparos de Mariano Messera y Osvaldo Vila.
En ese mismo torneo, en el cual terminó
perdiendo en la definición contra Arsenal, accedió a la final gracias al
mendocino. Intervino en los penales contra Estudiantes de Buenos Aires. El
Condor desvió el remate de Gastón Montero.
También en el 2013, Torrico fue fundamental
para la obtención del Torneo Inicial. Uno de sus grandes actos fue sobre el
final del cotejo contra Boca, por la fecha 14. A poco del cierre del partido, aseguró
la victoria ante Boca al detener un penal del Chiqui Pérez. Con ese resultado,
lograron sacar al Xeneize de la disputa.
La otra fue en la última jornada, ante Vélez
en el José Amalfitani. Su mano evitó que Agustín Allione convirtiera, lo que
hubiese significado perder el título ante los de Liniers.
Su mayor contribución a la historia de San
Lorenzo fue ayudar a conseguir la Copa Libertadores, el gran karma que había en
Boedo. El arquero se convirtió en héroe en Porto Alegre, debido a sus atajadas
durante el juego y los penales que contuvo en la definición ante Gremio, en los
octavos de final.
Torrico tuvo una enorme performance durante
todo el torneo, lo que le valió quedarse con el galardón al "Mejor arquero
de la Copa Libertadores", premio otorgado por la Conmebol.