Como no hay dos
sin tres y la tercera es la vencida... el auto eléctrico repite este año el
objetivo de finalizar la exigente prueba del Dakar 2017 con un vehículo que no
consume nafta ni gasolina, y que tampoco emite dióxido del carbono. Al frente
de este desafío de un equipo español radicado en Barcelona está un binomio de
argentinos: Ariel Jatón y Germán Tito Rolón.
Con un desarrollo
desde 2012, el equipo Acciona busca enviar un mensaje al mundo con un auto
impulsado por energía solar y baterías recargables, que intentará completar la
prueba automovilística más desafiante del mundo, el Dakar.
Luego de realizar
dos versiones mejoradas del vehículo tras aquel debut en 2015, el equipo
Acciona llega a este nuevo desafío con dos ediciones del Rally de Marruecos
completadas (en el último fueron quintos en su categoría) y una confianza plena
en poder desandar el duro camino entre Asunción y Buenos Aires.
"Si un coche
eléctrico puede hacer el Dakar, para la vida real es más que suficiente. El
objetivo sigue siendo demostrar que la energía eléctrica es capaz de completar
la carrera más complicada que existe, lo tenemos como eslogan grabado en la
frente. Llevamos tres años preparándonos y más de 15.000 kilómetros
recorridos", sentencia el piloto Ariel Jatón.
"Después del
primer prototipo con baterías extraíbles, desde 2016 se cambió a un sistema de
carga con las baterías fijas en el coche. La carga que utilizamos es comparable
a 33 mil baterías de las doble A para generar una autonomía de 400
kilómetros", cuenta el copiloto 'Tito' Rolón.
Luego de
completar la segunda etapa en San Miguel de Tucumán, el equipo Acciona se ubica
en el puesto 52° de la categoría de autos a una hora y 58 minutos del líder, el
francés Sebastien Loeb.
Tras abandonar en
2015 luego de la quinta etapa y en 2016 completar casi el 80% de la prueba al
alcanzar la décima etapa, el auto eléctrico buscará que la tercera sea la
vencida... y todo el equipo festeja cada logro del buggy número 369 como un
paso hacia el gran objetivo.
¿Cómo funciona el auto?
Se trata del coche con más energía disponible en el mundo: 250 kw, que equivale a un motor de combustion de 340 CV. Su potencia se genera gracias a un innovador sistema de generación de energía compuesto por un motor eléctrico síncrono, que es una combinación de seis módulos de baterías "on board" de recarga rápida y un sistema de alimentación de instrumentación de seguridad mediante un panel solar de alto rendimiento con 100 Wh de potencia nominal, ubicado en el techo del vehículo.