"Puede ser
que la FIFA nos desafilie. Ojalá que no", declaró Claudio Chiqui Tapia en
diálogo con Verano por TyCSports. El presidente de Barracas Central entiende
los riesgos de la iniciativa de dirigentes del Ascenso y el Interior, que ayer
desembocó en la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria para elegir al
nuevo presidente de la AFA, a espaldas del Comité de Regularización.
Esa convocatoria,
decidida de manera unánime por 50 de los 75 asambleístas, en su mayoría del
grupo Ascenso Unido, buscará consagrar a las nuevas autoridades el 15 de
febrero, sin previa reforma del estatuto, como exigió la FIFA al momento de
designar al Comité de Regularización liderado por Armando Pérez .
Para Chiqui
Tapia, lo sucedido ayer en la AFA fue un paso importante para traer nuevamente
la democracia a la máxima entidad del fútbol argentino. Sin embargo, Victor
Blanco, presidente de Racing, se encuentra en total desacuerdo con la postura
tomada y llamó a diálogo para reencauzar la situación política y económica de
la entidad de Viamonte.
"Lo que
sucedió me tomó por sorpresa, no es buena la confrontación. El Ascenso debe
entender que no puede manejar el fútbol porque somos los clubes de Primera los
que generamos los ingresos, por eso hay que buscar un consenso", afirmó
esta mañana Blanco a la radio AM 1240.
Sin embargo Tapia
se mantiene firme en la defensa de los intereses de su categoría, una de las
que sufre la desafiliación después que el gobierno decidió interrumpir el
contrato del Fútbol para Todos. "Los clubes chicos viven de la televisión,
entonces se hace muy difícil cuando no cobrás lo que tenés que cobrar por la
cesión de los derechos. Los clubes grandes no pasan por esa situación porque
tienen una gran cantidad de socios, que supera la capacidad de su estadio, y
pueden cobrar una cuota más cara", explicó al programa de TyC Sports.
Los clubes, al no
recibir el dinero que el gobierno debió pagarles por la televisión, deben jugar
otra carta que es la del endeudamiento para poder cumplir con sus obligaciones
económicas. "Si fuera que se endeudan habiendo cobrado lo que corresponde
estaría mal, pero si no les pagan es imposible que puedan cumplir con los
sueldos de los jugadores, de los empleados y con las cuentas de los
proveedores", dijo
Finalmente Tapia describió un futuro incierto y difícil en cuanto a la reanudación de los campeonatos del fútbol argentino previstos para fines de enero y principios de febrero. "No tenemos más recursos, no sabemos cómo cumplir con nuestras obligaciones. Veo difícil que el fútbol arranque si los jugadores no cobran", concluyó.