Tinelli se aleja del fútbol de San Lorenzo

El conductor televisivo y dirigente del Ciclón anunció a través de un comunicado que dará un paso al costado por falta de tiempo. Seguirá ligado al básquet de la institución.
jueves, 28 de diciembre de 2017 20:04
jueves, 28 de diciembre de 2017 20:04

La mayoría de los dirigentes del fútbol reparten su tiempo entre su actividad profesional y su pasión por el club de sus amores, lo que implica un enorme esfuerzo físico y mental como el que tuvo que hacer Marcelo Tinelli en los últimos cinco años desde que llegó a San Lorenzo con Matías Lammens como presidente.

Claro está que tanta dedicación fue compensada por momentos únicos e irrepetibles, con la obtención de la Copa Libertadores en 2014 como la mayor alegría y orgullo. Pero en el último tiempo, y en medio de una relación tirante y conflictiva con el Grupo Indalo a quien le vendió su productora Ideas del Sur, el desgaste se fue incrementando al punto de tener que pedir licencia argumentando problemas de salud, algo que también había hecho cuando nació su hijo Lorenzo años atrás.

Más allá de haber solicitado esa licencia de 18 meses en el mes de abril, volvió antes de lo previsto en el cargo de Presidente de la Comisión de Fútbol Amateur. Sin embargo, poco tiempo después decide volver a alejarse y según expresó el mismo en su cuenta de Facebook, seguirá abocado al básquet de San Lorenzo, que es el bicampeón de la Liga Nacional y quiere seguir extendiendo su reinado. ¿La tercera será la vencida?

El comunicado completo de Tinelli

Amados hinchas, socios, dirigentes y deportistas santos:

Todos saben de mi amor por San Lorenzo. No por casualidad -Dios mediante- nací justo el día de la fecha de la fundación de la institución. Estoy seguro de que eso fue más una causalidad que una casualidad. Dentro de esa pasión, hace poco más de tres años, disfruté de la mayor alegría que me regaló el fútbol: festejar abrazado y a lágrima limpia con mi hijo Francisco la obtención de la Copa Libertadores. Eso fue tocar el cielo con las manos. Llevar a la máxima expresión esa sensación de pertenencia que, desde chico, significó para mí ser hincha del Ciclón. Las imágenes se mezclan: el equipo campeón de Ramón, o la noche que dejamos afuera al River del Cholo Simeone en el Monumental, las manos de Torrico en la cancha de Vélez y en tantos partidos de la Copa, el penal de Ortigoza ante Nacional, los viajes a Brasil, la visita al Vaticano para festejar con nuestro amado Papa Francisco...

Corrió mucha agua bajo el puente. Y nosotros, como conducción validada abrumadoramente por los socios, continuamos con nuestros sueños de crecimiento. Volvimos a Tierra Santa, tenemos un estadio cubierto en Boedo ejemplar y salimos campeones hasta de básquet. Todo fue trabajado, planeado y proyectado por un equipo dirigencial sensacional.

Pero hoy estoy ante otra etapa de mi vida. Este año que se va fue muy intenso desde lo laboral. Las vicisitudes de la productora que puso al aire el programa me insumió muchas energías. Y eso lo sufrí mucho. Se me hizo cuesta arriba dedicarme a los dos frentes: el laboral y el del compromiso dirigencial con San Lorenzo. Hasta tuve que pedir licencia. Intenté volver a involucrarme con el futbol de la institución pero me costó muchísimo.

Hoy, a horas de comenzar el 2018, tengo que tomar una decisión. Estoy transitando un rumbo de rearmado en lo laboral que me exige muchísimo. Fundar otra productora y estar cerca de la gente que trabaja de sol a sol para que el programa sea lo que es, resulta un nuevo desafío que requerirá de toda mi atención. Por eso voy a estar limitado en mis tiempos como para seguir tan involucrado con la gestión en el fútbol. Dado este panorama, estoy convencido de que lo mejor es correrme de la conducción del fútbol profesional y juvenil de la entidad y dedicarme sólo al departamento de básquet. Lo hablé mucho con Matías Lammens y entre ambos acordamos que esa será la mejor decisión, por el momento que estoy atravesando. Tengo la seguridad que esta dirigencia tiene la capacidad, la pasión y el talento para seguir manejando con éxito el fútbol. Lo ha demostrado con creces.

Como siempre, yo seguiré acompañando desde mi lugar de vicepresidente. Porque la pasión es el mejor combustible para lograr los objetivos. Sólo que ante esta circunstancia tan particular de mi actualidad laboral, debo dedicarle más esfuerzo y atención a esta etapa refundacional de mi trabajo.

Gracias por la comprensión y el cariño de siempre.