Incluso ayer, cuando antes de las 17 hs. llegó primero
el personal de la Secretaría de Seguridad y, posteriormente, de la Dirección de
Inspección General de la Municipalidad de la Capital, a comunicar la "no
habilitación”, todavía había numerosas personas –en su mayoría hinchas del
club- ejecutando febriles tareas de
acondicionamiento en la propia cancha y los vestuarios.
En una parte del alambrado perimetral se estaba
colocando la zaranda "parapelotas” detrás del arco oeste, mientras que en los
vestuarios seguían los trabajos de revoque y pintura, se ejecutaba la
instalación de un contrapiso en el sector sur y en distintos sectores se
cumplían labores de limpieza en general. Además, en diferentes puntos del
perímetro se observaban montículos de escombros.
Lamentablemente, y aunque el presidente Antonio Russo
se quejó agriamente, cargando con dureza en contra del secretario de Seguridad,
Marcos Denett, quien en su carácter de presidente del CoPSED, tuvo la
responsabilidad de comunicar lo resuelto, a 24 horas del encuentro de esta
tarde, "la Leonera” no estaba en la plenitud de lo normado para su
correspondiente habilitación.
Así fue como se produjo la notificación del CoPSED de "No habilitar las instalaciones del estadio
del Club Sportivo Villa Cubas, por no contar las instalaciones con las medidas
de seguridad edilicias necesarias para la realización de eventos deportivos”.
Sin embargo, la medida no cierra definitivamente las
puertas de "la leonera”, ya que en el punto 3ro. de la resolución exhorta "a
las autoridades del Club Sportivo Villa Cubas a dar cumplimiento a las recomendaciones de la División de Espectáculos
Deportivos dependiente del Departamento Operaciones
Policial, a los fines de su posterior habilitación”.
Y, por supuesto, comunica la autorización para que "el
citado evento (el partido entre Villa Cubas y Tiro de Andalgalá) se desarrolle
en las instalaciones del Estadio ‘Malvinas Argentinas’ de la Liga Catamarqueña
de Fútbol”.
Es compresible el enojo y la desencanto de los
seguidores de Villa Cubas, después del esfuerzo y la ilusión colectiva de
volver a jugar en su cancha después de 16 años, pero también debe atenderse la responsabilidad
de los organismos públicos, sobre todo ante la necesidad de preservar un valor
tan sensible y de inmediato impacto en la sociedad como es el de la seguridad.
Seguramente, después de este traspié podrán continuar
los trabajos y fortalecerse los espíritus, sin bajar los brazos, para que Villa
Cubas vuelva a utilizar su campo de juego con todas las garantías, que sobre
todo su público y la comunidad de la populosa "República” se merecen.