Un comentario entre amigos que abre un debate. Una confesión
inaudita expone una práctica masculina que muchos llevan a cabo y pocos
confiesan. "Yo también hago pis sentado, porque te levantás a la mañana
todo dormido y es más cómodo".
Las palabras son de Lionel Messi en una entrevista que dio
en Barcelona, junto a Luis Suárez, para la televisión uruguaya. Su expresión
generó risas al instante. Y el video que registró el programa Por la camiseta
dio vueltas al mundo, poniendo sobre la mesa un antiguo tabú que tiene a la
masculinidad como protagonista.
Los hombres -a diferencia de las mujeres- cuentan con la
obvia posibilidad de orinar parados o sentados, aunque el debate corre por la
higiene y la comodidad que esta práctica genera.
Según Fernando Villaamil, profesor de Antropología Social de
la Universidad Complutense de Madrid, en un aspecto fundamentalmente político:
"Se trata de representar visiblemente los privilegios de la masculinidad.
Está muy bien que cada vez más hombres opten por ver ridículo hacerlo de pie
como una cuestión de hombría. El cambio ya está en marcha, pero no hay
necesidad de convertirlo en una obligación ni en una cuestión de salud".
Algunos le quitan la etiqueta de masculinidad para solo
expresar que hacerlo de parado es más rápido y práctico. Claramente las
posturas responden a una cuestión cultural. "En nuestra cultura el acto de
orinar se ve como una cuestión higiénica y de género", agregó Villaamil.
Dejando de lado las concepciones culturales del tema, la
confesión de los futbolistas del Barcelona suscita en más de uno la idea de si
existe o no un método o postura más saludable. O hasta incluso si una posición
determinada puede perjudicar la salud.
"Orinar de pie, para el hombre, no ha de ser signo de
masculinidad, sino de rapidez y comodidad. Pero no se puede hablar de postura
correcta: cada uno elige la que le resulta más confortable. La posición no
influye sobre la salud sexual, pero los últimos estudios que han evaluado el
caudal miccional en ambas posiciones demuestran que, aunque en varones sin
patología prostática no hay diferencias, en pacientes con problemas de hiperplasia
benigna de próstata, orinar sentados mejora ligeramente el caudal y vacía mejor
la vejiga", explicó el reconocido urólogo y divulgador español José María
Gil-Vernet.
A fin de cuentas, la postura resulta indiferente, ya que la
velocidad en la que sale el líquido es la misma en ambas posiciones. "Es
cierto que personas con el síndrome de la vejiga tímida encuentran difícil
calmarse para el acto en un baño público, por un mecanismo psicológico. Este
síndrome inhibe a la persona a la hora de orinar, resultando más cómodo
encerrarse (de pie o sentado). Pero no es algo frecuente", concluyó
Gil-Vernet.
Fuente: Infobae